En horas de la mañana de ayer, en sala de debates del juzgado Correccional Nº1, se concretó la audiencia de apelación solicitada por los defensores de los policías Guadalupe Acevedo, Ramón Quevedo y el médico Duilio Gallo Canciani, involucrados en la muerte de Diego Pachao, el joven fallecido en marzo de 2015. Todos plantearon nulidades del pedido de elevación a juicio emitido en octubre del año pasado. El resultado se conocerá el próximo jueves, 23 de marzo. Alejandro Pachao, padre de Diego, fue el único asistente a la presentación pública.
Si bien tras conocer el pedido de elevación a juicio, además de los imputados citados, también apelaron los acusados del homicidio preterintencional de Pachao, Darío y Lucas Leiva, y el mismo padre de Diego, el defensor de los jóvenes no se presentó a la audiencia, por lo que se dio por desistido el pedido, y Pachao no pudo exponer sus argumentos a través de su abogado porque le declararon inadmisible el recurso presentado.
Pedro Vélez, defensor del médico, argumentó que su pupilo "nunca pudo advertir" que Diego tuviese lesiones internas como aseguran los fiscales, porque no presentaba ninguna conducta extraña.
Por su parte, Víctor García, como defensor de Acevedo, explicó que la mujer nunca tuvo contacto con los presos masculinos, por lo que también resultaba imposible que lo hubiera golpeado o tuviera que ver con algo del caso.
A su turno, Herman Zalazar, como defensor de Quevedo, el subcomisario que tenía a cargo la Comisaría Séptima, lugar en donde fue vejado el joven fallecido, explicó que lo que él hizo no fue ningún delito, sino, en todo caso, algún incumplimiento de la normativa interna. "Repárese que el Oficial de Servicio y no el Superior de Turno es quien debe cumplir esas tareas", señaló. Los resultados de la audiencia se conocerán el próximo jueves a partir de las 12.30.
El caso
Diego murió el 14 de marzo en el hospital San Juan Bautista, adonde había ingresado dos días antes en estado de coma tras haber estado arrestado en la comisaría seccional Séptima del barrio Parque América.
La familia siempre sostuvo que la policía encubrió el asesinato de su hijo y culpó a los uniformados del fallecimiento. También culpó a la justicia por el mismo encubrimiento. Por el hecho, doce personas fueron enviadas a juicio, entre ellos policías y médicos, pero por la muerte del joven fueron acusados dos hermanos con los que habría tenido una pelea antes de ser arrestado. La causa ya lleva 5 años en la justicia sin poder debatirse.