La madre relató los hechos a los medios de comunicación en enero pasado y el caso tomó trascendencia nacional.
La madre relató los hechos a los medios de comunicación en enero pasado y el caso tomó trascendencia nacional.
Diferentes ONG se plegaron al reclamo de la familia y colaboraron en la organización y promoción de la marcha de hoy. La convocatoria es en las puertas del Hospital de Niños Eva Perón.
El caso
Si bien el suicidio de la adolescente ocurrió el 12 de noviembre pasado, tres meses después repercutió en los medios. El 11 de enero pasado Jacqueline Quevedo, la madre de la menor, se presentó en El Ancasti y pidió relatar el hecho. En la nota publicada al día siguiente la madre contó lo sucedido con Luz, las horas que pasó buscándola, la ayuda que no encontró en la Unidad Judicial y cómo abandonaron a su hija en el Hospital de Niños en donde fue asistida. Contó que por todo radicó denuncias pero que el expediente estaba parado, aunque ella además había sindicado a quien sería el autor del abuso sufrido por su hija.
La madre relató que el 11 de noviembre pasado le habría dicho que se iba a la casa de una amiga y que volvería a las 19. Por comentarios le decían que la joven con quien había salido se drogaba y comenzó a preocuparse. Alrededor de las 22, cuando su hija no volvía, denunció su desaparición en la Unidad Judicial 6, pero le dijeron que no podían intervenir.
Contó que la adolescente volvió a las 4 de la mañana y "estaba que no podía mantenerse en pie, tenía marcas en el cuello. Es por eso que la llevé urgente al hospital. Ahí la atendieron rápido. La hicieron hablar con una psicóloga y le hicieron análisis de sangre. Yo les dije que no podía llevármela en ese estado, pero se negaron a dejarla un tiempo más. La dejé en casa y quedó dormida. Me fui a buscar a mi hijo y cuando regresé ya se había matado”, había contado la mujer.
Jaqueline también dijo a El Ancasti que la autopsia determinó que fue abusada carnalmente, que tenía lesiones tanto vaginales como anales. "Ella me dijo el nombre del chico, pero como es menor no han siquiera investigado" explicó. "Solo pido justicia por mi hija", finalizó.
Repercusión
El caso se viralizó por las redes sociales y también en los medios de todo el país. La mayoría de los portales lo relacionan con el "Caso María Soledad".
Médicos respaldaron a la colega acusada
Por medio de una "solicitada" publicada ayer en El Ancasti los médicos del Hospital de Niños Eva Perón se solidarizaron con la Dra. Sabrina Bollada y con el equipo de salud que asistieron a la menor el día que ingresó al centro de salud.
Textualmente señalaron que "consideramos necesario aclarar como compañeros de trabajo y al amparo de la documentación respaldatoria que da cuenta de la atención médica efectivamente otorgada a la menor, avalamos la idoneidad y desempeño de los profesionales intervinientes".
En otra parte de la solicitada señalaron que la médica "atendió a la menor conforme a los protocolos médicos, otorgó a la niña toda la atención del caso e inclusive con atención psicológica".
Igualmente el equipo que atendió a la adolescente ya había sido respaldado por el director asistencial del hospital, Miguel Ángel Morandini, quien aseguró que se trabajó bajo un protocolo de acción.
El profesional había expresado que toda la documentación, los libros de guardia y demás fueron puestos en manos de la Justicia sin poder brindar mayores detalles esperando que esta se expida.
Juzgado de Menores y Fiscalía
Por el día en que ocurrió el hecho la causa por el suicidio fue instruida inicialmente por el fiscal Miguel Mauvecín, quien se encontraba de turno. Ordenó las medidas de rigor, entre ellas la realización de la autopsia, la que habría determinado que la menor tenía marcas compatibles con un abuso sexual. La madre de la adolescente radicó la denuncia en donde indicaba que su hija había sido víctima de abusos y también había dado el nombre del presunto autor. En paralelo denunció al Hospital y a la Unidad Judicial y esas dos denuncias giraron al fiscal Marcelo Sago a cargo de la investigación de esos delitos.
Cuando Mauvecín constató que el sindicado por la madre era menor giró las actuaciones al juez de Menores, quien ordenó varias medidas.