En un debate unipersonal, presidido por el juez Jorge Álvarez Morales (26), en la Cámara Penal de Segunda Nominación, Marcos Álvarez recibió una pena en suspenso. El 11 de agosto del año pasado había intentado ingresar a una vivienda del barrio Lomas del Tala, en la zona oeste capitalina, a través de un ventiluz. Un perro comenzó a ladrar y el dueño de casa se despertó. Al encontrarlo, lo redujo y lo entregó en la Policía. Por este hecho, Álvarez fue imputado por el delito de “hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa” y ante las partes, el fiscal Gustavo Bergesio y su defensor, Orlando del Señor Barrientos, reconoció el hecho y asumió su responsabilidad.




