Con golpes, con puñales, mediante un mecanismo de asfixia o con un disparo se sellaron algunos de los crímenes que quedaron impunes en la comunidad catamarqueña. Desde 1992 hasta hoy la crónica policial registra unos 15 asesinatos sin resolver. Algunos más resonantes que otros y aunque hubo algún sospechoso, las causas no llegaron a elevarse a debate oral y público.
La mayoría de estos crímenes se cometió en el Valle Central, tanto en la Capital como en localidades de Pozo El Mistol o El Bañado, Valle Viejo, con un total de 11 casos. La criminalidad de los asesinatos también ha de destacarse. La mayoría de los homicidios (seis casos) se cometieron a golpes de puño; otros tres asesinatos se concretaron mediante un mecanismo de asfixia y dos se realizaron con algún elemento cortopunzante. Solo en un caso la víctima murió por un disparo con arma de fuego. Es decir, no se utilizaron armas de fuego.
El crimen impune más antiguo data de 1992. La víctima era Clemente Alberto Bolecich. Apareció muerto en su finca. Hubo sospechosos y detenidos pero ante la falta de pruebas debieron ser liberados. Nadie respondió penalmente por su muerte.
En la Capital, el caso más antiguo es del 24 de mayo de 1996. Alfio Antonio Puglisi (56), un comisario retirado, fue encontrado sin vida tras recibir una brutal golpiza en su casa del barrio Villa Cubas. La autopsia practicada en su momento determinó que su deceso se había producido un día antes. Pese a que hubo personas arrestadas, todas ellas, con el tiempo, fueron desvinculadas de la investigación. En El Bañado, Valle Viejo, sobre la ruta nacional Nº 38, José “El Turco” Sedán, de profesión taxista, fue asesinado en una aparente ocasión de robo. En Tinogasta en el año 2000 apareció asesinado Ariel Fernández.
Este último año, en febrero, en Paclín apareció el cuerpo de Segundo Varela, como consecuencia de "una muerte traumática y violenta”. El resultado se desprende de la autopsia que define que la "muerte fue por broncoaspiración traumática por graves lesiones en la zona del rostro”. En abril en la Capital, Sebastián Ramón Pereyra murió por el impacto de arma de fuego, luego de resistirse al arrebato de su teléfono celular. Una persona quedó detenida pero más tarde recuperó la libertad.
Hubo otros casos que, con perseverancia y paciencia, llegaron a debate pero los acusados finalmente fueron absueltos por el beneficio de la duda. Tal es el caso de Miguel Ángel Cativa, asesinado en 2002. Su caso llegó a debate 10 años después pero las acusadas fueron absueltas. También se registra el caso de Celia de Martínez de abril de 1999. Su cadáver apareció acuchillado. Su hija fue juzgada y absuelta.
Los asesinatos en los grupos sociales vulnerables
De las 15 víctimas, cuatro eran homosexuales y cinco eran mujeres. Casandra (nacido como Eugenio Antonio Aybar) apareció muerta en Pozo El Mistol con signos de haber sido abusada sexualmente y apuñalada. A Víctor Cayetano Escalante lo mataron a golpes. Al recordado Carlos Eduardo “Castillito” Castillo lo mataron en su propia casa, con una plancha de hierro. Al actor Claudio Soto Aguirre lo apuñalaron en el Circuito de la Vida. Ayer se cumplieron 10 años de su crimen.
Las mujeres asesinadas fueron asfixiadas o golpeadas hasta morir. A María del Tránsito Saracho la mataron en ocasión de robo en su propia casa. María Romina Farías Molina apareció asfixiada en un descampado y habría sido abusada. Rosa Zulema Oviedo murió en su casa de Villa San Roque, Tinogasta, tras una golpiza. Celeste Judith “Chasky” Moreno fue asfixiada en el norte capitalino y María Condorí apareció muerta tras una golpiza en un terreno baldío, al este de la ciudad.
En suma, la muerte de mujeres y homosexuales registran 11 asesinatos. Habría que tener en cuenta que ambos grupos pertenecen a sectores socialmente vulnerados. Además de un crimen violento, no hubo testigos y la investigación quedó trunca.
SIN CULPABLES
Desde 1992 hasta hoy, las víctimas de los crímenes sin resolver:
Clemente Alberto Bolecich: asesinado en Tinogasta.
Alfio Antonio Puglisi: asesinado tras una brutal golpiza.
Eugenio Antonio "Casandra" Aybar: travesti apuñalada.
José el "Turco" Sedán: el taxista fue asesinado en cercanías a El Bañado.
María del Tránsito Saracho: la asfixiaron luego de robarle elementos en el barrio Villa Bosch.
Ariel Fernández: este joven fue asesinado en la localidad de Tinogasta en el 2000.
Víctor Cayetano Escalante: Era homosexual y lo mataron a golpes.
María Romina Farías Molina. Apareció muerta a principios de 2006.
Carlos Eduardo Castillo: conocido odontólogo y homosexual confeso.
Rosa Zulema Oviedo: la mataron tras una golpiza.
Claudio Soto Aguirre. Actor apuñalado.
Celeste Judith Moreno: la asfixiaron en la zona norte.
María del Valle Condorí: apareció muerta a golpes en un descampado del este de la urbe.
Segundo Varela: Lo mataron en febrero de este año en Paclín.
Sebastián Ramón Pereyra: se resistió a un robo. Le dispararon.