Luis Alberto Monges mejoró levemente y pudo aportar datos a los investigadores que intervienen en la causa por el violento robo que sufrió en su casa del barrio La Esperanza, durante la madrugada del jueves, y ante la presencia de su familia.
Luis Alberto Monges mejoró levemente y pudo aportar datos a los investigadores que intervienen en la causa por el violento robo que sufrió en su casa del barrio La Esperanza, durante la madrugada del jueves, y ante la presencia de su familia.
El último parte médico del Hospital San Juan Bautista daría cuenta de una leve evolución de su estado de salud ya que habría recuperado sus estímulos; aunque su pronóstico continúa siendo reservado.
Monges ingresó al nosocomio con una perforación de pulmón tras ser apuñalado por la espalda por un ladrón que intentó llevarse un celular y el cargador de su casa. Tiene, además, afectado una parte de la zona hepática.
En declaraciones a El Ancasti, Claudia, la mujer de Luis Alberto Monges, contó que el robo ocurrió “muy rápido” durante la madrugada del jueves. Dijo que el malviviente ingresó a la cocina y se apoderó de un celular y un cargador que estaba enchufado, ante la presencia de sus hijos pequeños. “Alberto se había ido al kiosco a comprar una gaseosa. Yo grité para pedir auxilio cuando lo vi al ladrón y, en ese momento, entró mi marido. Lucharon y el delincuente tomó un cuchillo que estaba en la mesa y se lo clavó en la zona de la espalda”, contó y remarcó: “Fueron momentos de mucha desesperación, mi marido perdió mucha sangre. Lo cargamos en el auto de un vecino y los trajimos”.