El debate por el crimen de Jorge Herrera pasó a cuarto intermedio para este jueves cuando se llevarán a cabo los alegatos y la posible sentencia. Los acusados son Yésica Ferreyra y Ángel Leguizamón.
En la Cámara Penal Nº 3 se cumplió con una jornada más en el juicio por el “crimen del motel”, que tiene como acusados a Yésica Paola Ferreyra (30) y a Ángel Ariel Leguizamon, quienes son inculpados del delito de “homicidio calificado por alevosía”, cometido contra Jorge Mauricio Herrera.
El debate pasó a un cuarto intermedio para mañana cuando se llevarán a cabo los alegatos y la posible sentencia.
Entre los citados declararon amigas y vecinas de la imputada Yesica Ferreyra, un cuñado de la víctima y una empleada del motel.
Ana Cristina Rocha, Silvina Silva, vecinas de la imputada se refirieron al presunto sometimiento en el que vivía la joven por parte de su pareja -el otro acusado- Ángel Leguizamón.
Una ellas señalo que la joven vivió en su casa dos meses tras marcharse de vivienda de Leguizamón cansada de la violencia y que acompaño en una oportunidad a denunciarlo ya que el sujeto se había presentado en su casa y las había golpeado a ambas.
Otra vecina de Ferreyra declaró lo mismo, que había acompañado en una oportunidad a que realizara la denuncia porque Leguizamón no quería entregarle sus hijos.
Ambas vecinas señalaron que la joven era sumisa, siempre lloraba. Mientras trabaja en la escuela lloraba pero se negaba a contar lo que le pasaba. “Era sumisa, reservada nunca contaba que le pasaba”, señalo Silva.
También coincidieron en que era una excelente madre y dedicada para sus hijos. La empleada del motel, María Ibarra, relato como fue la noche del hecho y cuando encontraron el cuerpo de Herrera.
Finalmente el cuñado de la víctima contó que era una excelente persona y que nunca supo que tenía otra relación. Nunca se hubiera imaginado algo así.
Mañana habrá alegatos y posible sentencia.
El caso
Eran las 3.30 de la madrugada del 21 de julio cuando un empleado del motel Oasis encontró el cuerpo apuñalado y ensangrentado de Herrera. Estaba tirado en el ingreso de la habitación a la que él creía que iba a ingresar junto a Ferreyra, con quien mantenía una relación amorosa desde hacía un tiempo. Los planes fallaron porque Leguizamón, el concubino de Ferreyra había descubierto esta relación y había estallado de la bronca.
Horas antes, Ferreyra y Leguizamón estaban en Banda de Varela. El hombre habría obligado a Ferreyra para que citara a su amante y la pasara a buscar para consumar el plan. La joven fue buscada por la víctima, que conducía un Chevrolet Aveo y estacionó frente a la habitación. Nunca imaginó que al descender del vehículo fuera sorprendido por la pareja de su amante, quien le aplicó una trompada en el rostro y tras caer le habría aplicado al menos cinco puntazos con un sable cortado. Luego, intentaron abandonar el lugar en el auto de Herrera pero al no poder manejarlo abandonaron la escena del crimen a pie. Horas más tarde, la policía los encontró. Él no se resistió pero ella entró en crisis.