El grave hecho ocurrido en el penal de Salta a principio de enero cuando un preso condenado por femicidio mató a su esposa durante una visita higiénica, exigió a las autoridades del penal endurecer aún más los controles en este sentido. El sujeto, identificado como Gabriel "Chirete" Herrera, ahorcó y luego apuñaló cinco veces a la víctima, de 20 años. Tras el hecho salió con el bebé de ambos en sus brazos, se lo entregó al guardiacárcel y dijo que había matado a su esposa.
En el penal de Miraflores las medidas son extremas señaló el director del Penal, Daniel Romero.
"Existe un protocolo de visita. Los que visitan a los internos tienen un carné de identificación, pasan por una requisa de prendas de vestir, de comida y de todo lo que lleven y pasan al salón de visita en donde comparten. Y si tienen visita higiénica van a la habitación destinada para ello. Nunca ingresan a donde se alojan los internos", puntualizó Romero.
Asimismo Lucas Filippín del Gabinete Criminológico trabaja en lo que es el contexto familiar del penado por violencia. El profesional también forma parte del equipo en el programa mencionado en la nota central.
"Se trabaja en la temática de la violencia con las familias de esos internos. Realizamos visitas a las familias que los visitan y que por ende son el pilar para ayudarlos. Estamos en contacto con los organismos como la Casa de la Mujer y Salud Mental para la asistencia y contención de esas familias", señaló.
"Trabajamos adentro con los internos y afuera con sus familias. Buscamos cubrir la temática desde todos los puntos", sintetizó.
Visitas
Las personas que visitan a los internos cuentan con un carné de identificación.
Deben cumplir una serie de exigencia en cuanto a forma de vestir y al tipo de alimentos y bebidas que llevan.
Se requisa tanto lo que llevan como al ingresante.
La visita higiénica (visita íntima) se hace en una habitación destinada para eso. No se ingresa a las celdas.