Los padres de la joven habían denunciado una mala atención en el hospital departamental, ya que habían diagnosticado a Macarena con lesiones leves y ante la falta de mejoría los familiares habían decidido trasladarla al hospital San Juan Bautista, en un vehículo particular.
Una vez acá, la joven fue diagnosticada de un grave traumatismo de cráneo y rostro por lo que llegó en coma.
Afortunadamente hoy le retiraron el respirador artificial y respondió a estímulos por lo que el pronóstico es alentador.