"Soy inocente y lo sigo siendo. Soy inocente desde un primer momento”. Esas fueron las palabras esgrimidas por José "Matu” Barros, único acusado por el doble crimen de La Merced, quién hoy presencia la jornada de alegatos en el debate que se lleva adelante en la Cámara Penal Nº2.
"Hay varios responsables que se ríen de mí”, sostuvo el acusado de cometer los feroces asesinatos de las hermanas Petrona y Trinidad Barrionuevo, ocurridos en diciembre de 2012.
En sus dichos, los cuales se dieron al finalizar la jornada judicial, en la que se definió pasar a un cuarto intermedio para el martes, momento en el que se conocerá la sentencia, Barros confirmó que utilizar su derecho a "última palabra” y brindará su declaración, hecho llamativo ya que mantuvo silencio durante todo el debate.
"Matu" sostuvo que el fiscal "no tiene seguridad de nada. Ellos no tienen cómo comprobar que yo las asesine". Además el único imputado dijo que se enteró del asesinato por la radio y que esa noche del hecho él estuvo junto a un amigo ingiriendo bebidas alcohólicas.
Con respecto a los alegatos dados hoy, hay que decir que la fiscalía, en la persona de Gustavo Bergesio, mantuvo la acusación de "doble homicidio calificado por criminis causa", delito que tiene como única sanción la pena perpetua, pedida además por el letrado.

En sus dichos, Begesio afirmó que el móvil del hecho fue el robo y que el acusado pudo haber actuado bajo los efectos del alcohol u otros estupefacientes.
La fiscalía basó sus alegatos en las pruebas tomadas por Gendarmería Nacional, quienes ubicaron a Barros en la escena del crimen por una huella que se encontró en el lugar.
A este pedido se le adhirió la querella de Gregoria Barrionuevo, hermana de las víctimas.
Por su parte, desde la defensa y la querella de Mariana Barrionuevo, sobrina de las hermanas Barrionuevo, se solicitó la absolución basados en el beneficio de la duda, ya que consideraron que no existen pruebas suficientes para mantener la acusación.




