En la Cámara Penal Nº 2 comenzó a juzgarse ayer a Raúl Fernando Varela (29), alias "El Verdulero”, acusado del homicidio agravado del adolescente Guillermo Arias, y también a Daniel Bulacios (52), acusado de la privación ilegítima de la libertad de Jonathan Brizuela. Los hechos se registraron en el barrio Villa Eumelia el 11 de abril de 2014. Varela se negó a declarar ante el Tribunal, pero se leyó lo vertido por él en la etapa de instrucción, en donde contaba una historia que, los pocos testigos que se escucharon, no ayudaron a que la sostuviera.
Ahí relató que los dos días previos al homicidio habría estado trabajando prácticamente sin dormir, trayendo verdura desde Tucumán y Balcozna. La madrugada del jueves 11, según él, su esposa lo habría despertado para decirle que su hijastra lloraba porque habían entrado a robar y también habían intentado violarla.
El acusado señaló que luego de agarrar a Brizuela, el joven que acompañaba a Arias, buscó a la víctima en su casa. Ahí, luego de "golpear las manos” para que lo atiendan, vio al adolescente que salía y comenzó a insultarlo. Según Varela, el arma la sacó Arias y después de un forcejeo él se terminó disparando en la sien solo. Asimismo, explicó que entre la muerte de Arias y lo que le dijo su esposa del robo no habrían pasado más de 15 minutos y desvinculó completamente a su suegro, Bulacio, del lugar del crimen.
Por su parte Bulacio, quien ya purgó una condena por intento de homicidio hace varios años, también se desvinculó y dijo que solo vio a Varela cuando volvía y le contó que quisieron matarlo con un "revólver” y que la propia hijastra de Varela le habría contado que quisieron violarla.
Brizuela declaró durante casi dos horas. El joven, que está imputado por el robo a Varela, aseguró que "El Verdulero" lo atrapó y le puso el arma en la cabeza para obligarlo a decir dónde estaban las cosas y quién lo acompañaba en el robo. Dijo que tanto Varela como Bulacio lo llevaron al patio de su casa, lo golpearon y después lo llevaron a la División de Drogas, que quedaba cruzando la calle. Dos policías también prestaron declaración. Ambos negaron que Brizuela haya mostrado golpes evidentes, pero en su discurso señalaron que el lapso de tiempo transcurrido entre la detención de Brizuela y el homicidio de Arias pasó más de una hora. Asimismo, mientras uno de ellos dijo que vio el cuerpo de Arias tirado frente a su casa, el otro negó rotundamente haber ido a su domicilio.
El debate pasó a un cuarto intermedio para el próximo miércoles las 8.30.