El juez de la cámara en lo Criminal de Tercera Nominación, Jorge Palacios, condenó ayer a Franco Díaz (32) a la pena de 5 años de prisión efectiva, tras ser encontrado culpable de los delitos de amenazas calificadas por uso de arma, lesiones graves y desobediencia judicial, todo agravado por violencia de género.
El joven había negado lo sucedido y culpó a su ex pareja y a una vecina de "odiarlo” y armar una causa en su contra.
Durante el debate, que debió desarrollarse 10 días después de la fecha propuesta debido a que Díaz estuvo prófugo, declaró la víctima; una vecina que presenció los golpes y posteriormente el imputado. La mujer relató una historia desgarradora de 11 años de violencia. Según señaló ella, Díaz, quien es padre de sus dos hijos, "la vivía amenazando” y es por esto que no lo denunció antes.
Alejandra Herrera, vecina de la mujer, aseguró que ella siempre le contaba sobre lo que sucedía e incluso ella misma y otros vecinos eran testigos de la violencia que Díaz ejercía sobre ella. También señaló que el día del hecho, el 31 de diciembre de 2014, la convenció para que radique la denuncia.
Díaz, tras escuchar los testimonios de las mujeres, pidió hablar. Según señaló, ambas lo odiaban, supuestamente por que él salía a fiestas con el marido de Herrera y que habría sido este sujeto quien le dijo que entre ambas planeaban denunciarlo para sacarlo del medio. Llorando aseguró que después de la separación él le mandó mercadería a su mujer, pero no quedó claro ya que dijo que se la enviaba a sus hermanos y no sabía si éstos le daban a ella.
Durante sus alegatos el fiscal Rubén Carrizo pidió la pena de 7 años de prisión para el joven. Para él, los hechos estaban comprobados y la mujer no pudo mentir ante el tribunal. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de dejar de naturalizar este tipo de violencia.
Finalmente, el juez Palacios lo condenó por los tres hechos a la pena de 5 años de prisión efectiva. Cuando escuchó la condena Díaz estalló en llanto.