Noemí Ale, tiene 56 años, es docente y el miércoles pasado fue víctima de un arrebato en momentos en que esperaba que su amiga, a quien había ido a visitar, le abriera la puerta. Un sujeto la sorprendió, intentó quitarle la cartera y aunque ella no se resistió el malviviente la tiró violentamente provocando su caída. El sujeto huyó aunque dejó la cartera a unos metros. Noemí sufrió fractura de tibia, debe ser operada y aun espera que la obra social le cubra la prótesis que deben ponerle. Se encuentra con yeso que va desde la ingle hasta el tobillo. No puede moverse y tras la operación deberá permanecer sin actividad al menos cuatro meses. La historia de Noemí es la otra cara de los delitos denominados "arrebatos", una modalidad ya instalada y que ocurre a toda hora, en cualquier lugar y en donde las principales víctimas son mujeres.




