El viernes a la noche en el barrio 57 viviendas (N) Hugo Daniel Solórzano (46) y su hijo Marcelo (23) quedaron detenidos tras una batahola originada por una disputa por deudas vinculadas a la venta de estupefacientes y que arrojó como saldo, según la información policial, dos uniformados heridos, uno apuñalado y el otro apaleado. Los Solórzano desmienten el suceso.
En diálogo con El Ancasti, la esposa de Solórzano dio su versión. "Un vecino vino a cobrarle plata de unas pastillas a mi hijo de 15 años. Como él dijo que no tenía dinero, el joven volvió con más gente y comenzaron a discutir". En esa situación intervino la hermana mayor del adolescente, quien está embarazada de 5 meses y fue empujada y golpeada, según contó.
Minutos después llegaron policías de la Comisaría Octava e ingresaron en su casa para arrestar a Marcelo Solórzano. "La cuadra estaba llena de policías y hablé a mi marido para que viniera. Él es remisero y cuando llegó vino un policía y le pegó en la cabeza y también lo arrestaron", contó.
Según su versión, no existió la agresión contra los uniformados, a quienes cruzaron en la Comisaría Octava y estaban en "perfectas condiciones". "Cuando nosotros fuimos a denunciar los golpes contra mi marido no quisieron tomarnos la denuncia en la Judicial 8, porque dijeron que eran colegas suyos".
Con bronca la mujer explicó que otro de los hechos graves se registró cuando fue a visitar a su hijo y vieron que estaba todo golpeado. "Nos dijo que lo llevaron hasta una pieza en la que no hay cámaras y se cansaron de patearlo".
"Siempre es la palabra de un pobre contra la de la policía", finalizó la mujer que ampliará la denuncia hoy en Fiscalía.