Los policías de apellido Galván y Ramírez acusado de abusar sexualmente de dos jóvenes de 16 y 22 años ampliaron ayer la indagatoria y negaron rotundamente haber abusado sexualmente de ambas. Ahora se esperan los pasos a seguir.
Representados por su nuevo abogado Luciano Rojas ambos policías fueron trasladados a Fiscalía Penal desde el Servicio Penitenciario, en donde se encuentran detenidos después de que el juez les confirmara la detención.
En sus declaraciones ambos señalaron que no cometieron ningún abuso sexual, y en relación con las circunstancias del hecho por el cual están acusados prefirieron guardar silencio, ya que hace a la intimidad y para preservar a la familia.
En diálogo con este diario el abogado de ambos policías, Luciano Rojas, se refirió al caso. Señaló que en el hecho "no se cometió ningún hecho relevante para el derecho penal, lo demás forma parte de la vida personal y queda en la intimidad, tal como ellos lo declararon".
"Si no existe un medio comisivo descripto por la ley es una relación sexual, no es un delito. Entre los medios comisivos se encuentran que la víctima sea menor de 13 años, que exista violencia, que haya amenazas, que haya abuso coactivo en relación de dependencia o que esté privada de sentido y la víctima no pueda consentir la acción. Cuando se habla de una relación sexual sí o sí se debe probar el medio comisivo, no es una cosa secundaria", puntualizó el abogado. Finalmente adelantó que tras la ampliación de indagatoria realizaría presentaciones en relación con la causa.
El hecho salió a la luz semanas atrás, pero ocurrió el año pasado. En las denuncias las víctimas señalaron que conocieron a los acusados en un local bailable y que de allí éstos las trasladaron hasta el departamento de una de ellas en donde cometieron los abusos. Según denunciaron ambas se encontraban casi inconscientes ya que habrían ingerido una importante cantidad de alcohol.