Finalmente, la policía encontró ayer, en horas de la mañana, la camioneta que fue robada el viernes pasado de la puerta de la casa del fiscal de Santa María, Marcelo González. Hasta el cierre de esta edición, la policía trataba de ubicar el paradero de los sospechosos.
La camioneta, una Toyota Hilux, doble cabina, habría sido sustraída entre las 14 y las 18 del 1º día del año, cuando el rodado estaba estacionado sobre calle Mitre, del centro santamariano, frente al domicilio González. Los delincuentes habrían actuado con sigilo, ya que en ese momento, había gente en las viviendas aledañas.
Pese a que este tipo de hecho delictivo suele trascender rápidamente, sobre todo por los operativos cerrojos que se establecen en distintos puntos de la provincia para evitar la fuga, el robo se conoció dos días después. Al parecer, habría sido desde la misma Justicia de instrucción, que se dieron las órdenes para evitar que lo sucedido se conozca públicamente.
No obstante, se supo que en el mismo momento de la desaparición, que se habría conocido a los pocos minutos del robo, la policía del lugar habría actuado rápidamente comunicando, incluso, el hecho delictuoso a provincias vecinas para evitar que los delincuentes puedan llevarse la camioneta fuera de Catamarca.
Este operativo habría sido el que ayudó a que los ladrones no se llevaran el rodado más lejos. Así, se pudo conocer que la camioneta fue encontrada en cercanías de la Quebrada de Jujuil, ubicada a 18 kilómetros de la ciudad de Santa María.
Según se supo, el vehículo habría sido abandonado a un costado de la ruta 40. Hasta el momento, la policía continúa buscando a los ladrones.
HIPÓTESIS
Debido al enorme hermetismo con el que se trabaja, se desconoce si los investigadores mantienen una hipótesis de lo sucedido o si existen sospechosos del curioso robo.