La "narco-familia”, la banda de cinco sujetos que se encuentran actualmente detenidos por dedicarse a la elaboración y venta de cocaína en el Valle Central, y cuya "cocina" y puntos de distribución fueran desbaratados el fin de semana pasado en Valle Viejo y Capital, serán indagados el próximo lunes por la Justicia Federal.
Ayer a la mañana, el personal que estuvo a cargo de la investigación terminó de recopilar las casi 500 fojas del expediente de la causa, que tiene como imputados al líder de la banda, su hermano, su sobrino, y sus dos hijos.
La gran cantidad de fojas obedece a que debieron sumarse a la causa hasta la primera actuación realizada allá por junio de 2007, cuando vecinos de la familia comenzaron a quejarse de la venta que en ese momento la "narco-familia” comenzaba a proyectar.
El fiscal federal Santos Reinoso ya había anticipado que analizaría el expediente durante el fin de semana, para definir las distintas imputaciones que le cabrán a cada uno de los integrantes de la organización.
En este sentido, teniendo en cuenta los roles que fuentes judiciales consultadas por este diario dejaron entrever, no sería sorpresivo imaginar que la imputación fuera la de "producción y comercialización de estupefacientes", para al menos tres de los principales acusados, "El Viejo Claudio", líder y encargado de vender la droga y cobrarla; su hermano, quien "cocinaba" la droga, y su sobrino, que aportaba los precursores químicos necesarios para elaborar la cocaína.
Dos de los hijos de El Viejo Claudio permanecían sin demasiados elementos en su contra, hasta que el miércoles pasado la Policía halló en casa de uno de ellos precursores químicos para elaborar la droga.