Tras la pelea protagonizada por un cadete y un oficial de la policía provincial que dejó con serias lesiones a los amigos del joven aspirante, la propietaria de la panchería, escenario del desorden, se desligó del episodio.
La dueña del comercio ubicado en el barrio 250 viviendas habló con El Ancasti y dijo que el hecho "nada tiene que ver con el trabajo que desarrollamos al vender nuestro producto, ni con inconvenientes que se puedan producir en la vía pública".
La mujer -que pidió que se reserve su identidad- negó que se expendieran bebidas alcohólicas. "Somos un local de comida al paso. No podemos hacernos responsables por lo que pase en la plaza o en otro lado", explicó.
La dueña contó que el día del incidente llamó a la policía en varias oportunidades, pero que no fueron atendidos.