eran los principales encargados de llevar a cabo la elaboración y venta de la cocaÍna
El líder, su hermano y su sobrino, las tres patas de la narco-familia
"El Viejo Claudio", mandamás de la organización, se apoyaba en esos dos pilares. Hay otros dos sobrinos detenidos, pero aún sin muchas pruebas en su contra.
La "narco-familia" tenía tres patas, tres integrantes fundamentales y encargados de llevar a cabo la producción, la búsqueda de los insumos químicos necesarios y la venta y cobro de la cocaína. Una droga comprada por 50 revendedores fijos, en la "cocina" desbaratada el fin de semana pasado en Valle Viejo, al igual que sus distintos puntos de distribución en Capital.
La narco-familia tiene una cabeza visible y líder, Claudio Argañaraz.
"El viejo Claudio” habría sido el encargado de cobrar y entregar la cocaína a los diversos revendedores que llegaban de manera cotidiana a comprarla. Inclusive, existiría en el seguimiento fílmico pruebas de ello. Era común observarlo entregar la droga en mano a cada uno de los compradores/distribuidores.
Su hermano, de su misma edad, era su mano derecha, el hombre de confianza. Su rol y función específica era supuesta y fundamentalmente cocinar la droga, resguardar la seguridad de la "cocina” y proveer elementos tales como grupos electrógenos para que la fábrica no pare jamás su producción por nimiedades, como un corte de suministro de energía eléctrica.
Claudio y su hermano, ambos detenidos actualmente, delegaron una función indispensable en la producción, como era la de conseguir los precursores químicos, en una tercera pata. Se trata de un sobrino de "El Viejo Claudio”, hijo de su hermano y mano derecha en la elaboración de la droga. Este sobrino, del que no se brindaron mayores datos para no entorpecer la investigación y respetar el secreto de sumario, es joven, y habría sido el encargado de conseguir todos los precursores químicos necesarios para producir la cocaína.
El joven debía conseguir "todo lo que hiciera falta” para la cocina. Tenía contactos con personas que le proveían esos elementos. Pero no solo eso, además tenía una vasta experiencia en el rubro y el manejo y manipulación de los precursores.
Las 400 dosis de pastillas utilizadas para el "estiramiento" de la sustancia, que Drogas Peligrosas secuestró en las casas de distribución, eran solo una muestra de lo que el sobrino de Claudio le llevaba a su padre para que cocinara la droga. Si se necesitaban frascos de precursores químicos y ácido muriático para elaborar la cocaína, él los conseguía sin ninguna demora.
En total, son cinco los detenidos, porque hay dos sobrinos más de "El Viejo Claudio" que fueron atrapados. No obstante, no se encontraron demasiados elementos de prueba para determinar su participación directa en la elaboración y venta de la cocaína, por el momento.