Los hermanastros acusados de asesinar a sus padres en una vivienda ubicada en la localidad bonaerense de Manuel Alberti, partido de Pilar, fueron indagados ayer por el fiscal a cargo de la investigación, y la chica habría acusado al varón de ser el autor material del crimen, según fuentes judiciales.
Los hermanastros, que según trascendió además serían pareja, fueron llevados ayer ante el fiscal general adjunto de San Isidro, Eduardo Vaiani.
Leandro Yamil Acosta, de 25 años, hijo de la mujer asesinada, se negó a declarar, mientras que Karen Daniela Klein, de 22, hija del hombre, habría apuntado contra su hermanastro como el autor del crimen.
Además, ella también dijo que se encargó de limpiar la escena del crimen, ante la amenaza de muerte de su hermanastro.
Por otro lado, se informó ayer lunes que los restos humanos descuartizados encontrados en la casa en la que se sospecha se produjo un parricidio pertenecen a la dueña de casa, mientras que el esposo aún permanece desaparecido.
Así lo indicó a la prensa el comisario Darío Lutte, jefe departamental de Pilar, quien aseguró que por el momento solo se encontraron los restos de Miriam Kowalzuck, y no hay rastros de su esposo, Ricardo Klein, quien se dedicaba a recolectar cartones con una camioneta.
El jefe policial sostuvo que "se realizarán pericias para tratar de hallar" al hombre desaparecido, aunque no se descartaba que los restos se encuentren en la vivienda.
Según el comisario Lutte, no tiene "constancia de que hayan admitido el hecho" los hermanastros sindicados como autores del crimen.
No obstante, el comisario dio a entender algunos indicios que señalan que Ricardo Klein pudo haber sido asesinado e incinerado, de acuerdo con testimonios de vecinos referidos a constantes fogatas en la casa y la permanencia de su camioneta en el predio.
Por su parte, Roberto Klein, hermano del hombre desaparecido, aventuró que el hecho podría haberse desencadenado en una venganza concretada con su hija en forma premeditada por un duro antecedente familiar.
"Tenían una mala relación y ella no le perdonaba que abandonó a su madre cuando a ésta la dializaban y murió poco después", sostuvo el hombre, que en los últimos años no tenía una "buena relación" con su hermano, al que dejó de visitar.
"Mi hermano era un carcamán, un tipo agresivo, pero no violento, porque cuando yo estuve nunca vi que les levantara la mano a los chicos. Nada justifica lo que les hicieron", sostuvo el hombre, que daba por descontado que su hermano y su pareja fueron asesinados por los jóvenes detenidos.
Roberto Klein dijo que su deseo es que sobre su sobrina y el otro joven "sea la ley la que haga lo que tiene que hacer" y que su única preocupación es el futuro de los mellizos de la pareja, dos niños de 11 años.
El hombre recordó que los mellizos convivieron dos semanas con los restos humanos, lo que consideró "un asco y un canibalismo inhumano".
Por otro lado, manifestó su agradecimiento en torno a un hombre que trabajaba con su hermano en el "cartoneo", porque fue el que dio el alerta sobre su ausencia: "Si no hubiera intervenido, no se hubiera descubierto nada", afirmó.
El cuerpo de la mujer asesinada fue encontrado por efectivos en la vivienda situada en Sarratea al 2700, en el distrito de Pilar, donde vivía el matrimonio junto a cuatro hijos, los dos detenidos y los dos mellizos.
Como consecuencia de una denuncia por "averiguación de paradero", personal de la comisaría cuarta de Pilar realizó en la noche del sábado pasado un allanamiento en la vivienda y se encontró con el macabro cuadro.
Según trascendió, los pedazos del cuerpo fueron prendidos fuego y luego colocados en baldes y tachos de plástico.