El miércoles, se leyeron los argumentos de la sentencia que condenó a Nicolás Axel Mansilla Juárez a la pena de 10 años como autor del crimen de Ezequiel Isaac Cengel y a 12 años a los primos Franco, Ariel y Jonathan Calderón como partícipes necesarios del mismo homicidio. Para los jueces, Patricia Olmi, Marcelo Soria y Jorge Palacios, los jóvenes cometieron el hecho porque "no soportaron" que Cengel venciera en una pelea a Franco y Ariel. En tanto, consideró que los primos son peligrosos. Franco y Jonathan apelarían la sentencia.
"El fin homicida de los acusados ha sido comprobado por las pruebas valoradas que demuestran el accionar delictivos en el hecho objeto del juicio. La voluntad criminal de los acusado se desprende de la ocurrencia objetiva dada por el modo comisivo, el medio utilizado y las circunstancias que rodearon la muerte violenta de la víctima, fundamentalmente la forma en que continúa la pelea que se inicia entre la víctima y los imputados Ariel y Franco Calderón, que fueron vencidos por la víctima, situación que no soportaron, lo que llevó a que intervengan, además de los nombrados, Jonathan Calderón y el amigo de los nombrados, Axel Nicolás Mansillas Juárez”, señalan.
Asimismo, sostienen que el crimen "refleja la peligrosidad de los imputados, tanto por la naturaleza de la acción criminal, como la conducta posterior del imputado Franco Ricardo Calderón de procurar su impunidad y de los demás consortes procesales que intervinieron en el homicidio, al amedrentar a los testigos que presenciaron el hecho de no relatar lo que vieron, tal como lo dijo en la audiencia la testigo Salgado: "que no larguemos la lengua”. A estas circunstancias, debe sumarse la pluralidad de intervinientes en el hecho (los cuatros imputados) que facilitó la perpetración del delito, la impunidad de sus agresores y el estado de indefensión de la víctima”, agregan.
Por último, consideran que la manera de quitarle la vida fue "aberrante”. "La participación de aquéllos fue activa, la peligrosidad surge en el modus operandi, del saldo arrojado (la muerte del joven Cengel), del vínculo que tenia entre ellos (los primos Calderón), de estos con el autor del hecho, Mansilla Juárez, y la amistad que los unía”.
Por último, consideraron que al tratarse la víctima de un persona joven (tenía 22 años) la pérdida de su vida y lo que significó para su familia constituyen circunstancias agravantes.
En cuanto a absolución de Sergio Agüero, el Tribunal consideró que solo un testigo lo había involucrado en el hecho, pero que luego en un careo y en su testimonio, no pudo reconocerlo, por lo que consideró que no estuvo en el grupo de personas que agredieron a Cengel.
Asesinato
Cengel tenía 22 años el 21 de julio de 2012, día en que fue asesinado. Aquella noche, concurrió a la fiesta de drogas y alcohol que ofrecía Franco Calderón en su domicilio -las 105 Viviendas Sur-. En un momento, le habría pedido al primo de Franco, Ariel que le dé una "seca” de cigarrillo a su amigo, pero fueron sus últimas palabras. La intolerancia de Ariel, más la suma de bronca injustificada de sus primos, Franco y Jonathan, de "Nico" Mansilla y de otros chicos más, algunos menores que habían ido sabiendo que en esa casa se repartirían estupefacientes de todo tipo, culminó en una refriega sin sentido y con su vida.
Ezequiel dijo que se bancaba una pelea mano a mano con uno de ellos y no tuvo miedo, pero la falta de códigos del resto generó el descontrol. Le pegaron, lo persiguieron unos cuantos metros, lo hicieron caer y entre todos lo sostuvieron mientras Mansilla, con solo 16 años, le provocó varios cortes y le asestó tres puñaladas mortales. La fuerza fue tal que una de ellas rompió una de sus costillas, además ingresó en una de sus venas principales, provocando su muerte en escasos minutos por shock hipovolémico.Franco y Jonathan Calderón apelarán la sentencia, aduciendo su supuesta inocencia.