Pobladores de la ciudad de Recreo planean una nueva reunión para reclamar por más seguridad ante una nueva ola de episodios delictivos que se produjeron en los últimos meses. En abril, más de un centenar de vecinos ya habían participado de un encuentro en el que estuvieron presentes autoridades de la policía y de la Justicia.
Son comerciantes en su mayoría, pero todos tienen la característica común de ser habitantes de la cabecera departamental lapaceña. Hace 60 días, hartos de los robos, convocaron a toda la población a un encuentro que tuvo cita en el club Unión Sportiva. En la oportunidad, los vecinos salieron conformes de la reunión ya que las autoridades habían realizado la promesa de incrementar los recorridos preventivos.
No obstante, el temor sigue latente entre los pobladores, ya que en los últimos días se registraron importantes robos en la jurisdicción. El Ancasti pudo dialogar con las víctimas de dos de los hechos acaecidos en suelo recreíno en las últimas semanas.
Melisa Herrera es una docente que el pasado fin de semana viajó a la Capital y dejó a su empleada doméstica para que le cuide el domicilio, que está ubicado en el barrio San Nicolás.
"El sábado a las 3.40 entraron para asaltarla. Rompieron una puerta de algarrobo", explicó Herrera, quien contó que la mujer estaba en su dormitorio cuando se despertó ante la presencia del delincuente que la amenazaba con una pistola.
"Ingresó con una barreta y un arma de fuego. Quería plata", contó la mujer, aún conmovida por lo ocurrido. "Le dio $500, pero quería más porque si no la iba a matar, le dijo, y le llegó a gatillar en la cabeza", detalló.
Ante la insistencia del asaltante, la mujer se dirigió a otro dormitorio y le dio $600 más. Gracias a la luz de la pieza logró divisarle el rostro al maleante, quien actuó a cara descubierta y posteriormente se dio a la fuga.
"Es la segunda vez que me roban en tres meses. Aquella vez entraron por el ventiluz, se llevaron numerosos artefactos electrónicos. "En ambos hechos no tuvimos novedades sobre lo robado", concluyó.
El otro testimonio al que tuvo acceso El Ancasti es el de Pablo Cajal, un comerciante dueño de una casa de electrodomésticos, quien contó que hace quince días un increíble robo ocurrió en su galpón. "Los ladrones metieron un auto y se llevaron una heladera de carnicería, un compresor, una hidrolavadora, etc. Entraron como si fueran los dueños", contó aún sorprendido por la audacia del ilícito.
Ante estos hechos y otros más es que los vecinos planean una nueva reunión que se concretará en las próximas semanas.