El padre de Víctor Rodríguez, homónimo de su hijo, es quien se movilizó tras la detención y condena.
"Yo hice llegar notas a la Presidenta, me reuní con Julio Alak. Por suerte todo llegó a buen puerto, porque a mi hijo lo culpaban de abusar de su hijastra, cuando ella había sido abusada por su padre, que vive en España", contó Rodríguez.
"Nosotros somos gente de bien. Mi hijo fue a Alijilán y puso un kiosco, una escuela de fútbol, y como no se prestaba para nada turbio, comenzó a ser mal visto por la política del lugar. Y todo terminó como terminó", agregó Rodríguez.
Por su parte, la familia de Rodríguez, su hermana puntualmente, se mostró enojada por el calvario que a ellos como familia les tocó vivir.
"Cuando lo condenaron a él sufrimos maltratos, hasta escupitajos de parte de policías que estaban allí, porque se lo estigmatizó con la causa. Nosotros nos sentimos maltratados de parte de la Justicia y la Policía. Recordamos aún cuando mi hermano salió en la tapa del diario escrachado", concluyeron.