El 10 de mayo de 2012, la Cámara Penal de Primera Nominación, en un fallo dividido, había condenado a 17 años de prisión a Rodríguez tras encontrarlo culpable de los delitos de "corrupción de menores agravada, "abuso sexual con acceso carnal agravado por situación de convivencia preexistente con la víctima”, en dos hechos, y "abuso sexual simple agravado por la situación de convivencia preexistente con la víctima menor de edad”.
Los jueces Fernando Esteban y Roberto Dionisio Mazzucco habían votado a favor de la condena, en tanto que Carlos Alberto Roselló había bregado por la absolución.
Uno de los puntos atacados por la defensa durante el debate fue la falta de pruebas que demostraran la participación de Rodríguez en el hecho. A su vez, resaltaron que la menor tenía signos de abusos sexuales de vieja data y que habrían sido cometidos por el padre biológico cuando la niña todavía residía en España.
Meses después se realizaron numerosas marchas solicitando la inmediata liberación del acusado, ya que entendían que la causa "había sido armada" por la ex mujer.
Víctor Rodríguez, padre del detenido, llevó su caso a medios nacionales.