El celular perteneciente a Maximiliano Murúa, único imputado por el crimen de sereno Ángel Zárate, será visualizado para determinar la presencia o no de Enzo Sebastián Murúa en el lugar al momento de producirse el hecho. Éste último se encuentra en libertad por orden del Juez de Control de Garantías, Héctor Rodolfo Maidana, quien solicitó al fiscal llevar a cabo la pericia al teléfono.
Según se conoció, el celular del imputado había sido secuestrado pero no se había ordenado abrir el mismo para constatar llamados o mensajes de textos a través de los cuales se podría conocer en dónde se encontraba el segundo sospechoso.
El crimen del sereno ocurrió el 9 de noviembre. La víctima junto a su esposa habían regresado del almacén y se dieron con que la puerta de la casa estaba abierta y faltaba el televisor.
Vecinos del lugar les dijeron que los hermanos Murúa habían sido los autores. Sin reflexionar, Zárate, junto a su padre y un primo, habría ido a la casa de los Murúa para reclamarle.
En la casa habrían tomado a golpes a Maximiliano Murúa (19) y tambiéna su hermano Enzo, quienes negaron haber sido los autores del robo. Aún con la bronca por el robo, Zárate se habría ido a su trabajo como sereno en una obra en construcción. A las horas ,y en represalia por lo ocurrido, los hermanos Murúa salieron a buscarlo. Alrededor de las 3, se dirigieron primero a la casa de Zárate, en donde amenazaron a la familia y lanzaron piedras, y luego lo buscaron en la obra, donde Maximiliano le asestó a Zárate tres puñaladas con un cuchillo.