Los 12 policías de la Unidad de Patrullaje de Guaymallén que festejaron Navidad a los tiros y con las sirenas de los móviles encendidas serán investigados y sancionados por la Inspección General de Seguridad de la provincia de Mendoza.
Según informaron fuentes policiales, los 12 efectivos fueron grabados por otros policías en un video que se viralizó en las redes sociales y en los medios hasta que el sábado el caso llegó a las autoridades del Ministerio de Seguridad provincial.
La repercusión de la noticia fue tal que durante la conferencia de prensa que el Gobierno ofreció sobre las nuevas condiciones ordenadas por la Suprema Corte acerca de las detenciones y las prisiones preventivas, se coló, durante unos minutos, el asunto de la "pirotecnia" utilizada por los uniformados.
En el video se puede ver a los efectivos armados con escopetas itakas, disparando hacia el cielo, mientras se escuchan que suenan y destellan las sirenas y las balizas de los móviles.
También en el video, que fue grabado a las 0.25 de la madrugada del viernes 25, se ve a tres policías con sus teléfonos smartphones, registrando el momento en el que sus compañeros disparan, se abrazan y hasta algunos que levantan sus copas.
Voz del jefe
El jefe de la Policía, Roberto Munives, indicó que había ordenado el descabezamiento de la Unidad Especial de patrullaje de Guaymallén, no solo los subalternos sino también los jefes que trabajaban en ese momento.
"A raíz de esto es que desde el Ministerio de Seguridad se tomarán todas las medidas sancionatorias correspondientes y ya se derivó el caso a la Inspección General de Seguridad, que decidirá el tipo de sanción que les toque a los uniformados que participaron en esta irresponsable actividad", dijeron oficialmente.
"Esta no es la policía profesional que queremos. Nos vamos a mostrar firmes e inflexibles”, aseguró el director de la Policía, Roberto Munives en diálogo con el diario mendocino El Sol. El director de la Policía advirtió también que se podría estar frente a un delito penal, por el uso indebido de los recursos del Estado.
"La sociedad no quiere este tipo de policías. Podría haber una malversación de los usos del estado en el momento que quizá algún integrante de la sociedad haya necesitado de ellos”, subrayó el funcionario policial.