Un sujeto de 33 años fue arrestado y quedó detenido relacionado directamente con el sangriento crimen de Miguel Ángel Apaza, ocurrido en la madrugada del miércoles en el norte de la ciudad.
El sujeto fue identificado como Ever Luis Santo y, según trascendió, el fiscal Juan Pablo Morales podría imputarle el delito de "homicidio agravado, partícipe primario" en base a los elementos secuestrados y que lo comprometen en el hecho. Los procedimientos para el arresto del sospechoso se realizaron en las primeras horas de la mañana de ayer en la zona sur y norte de la ciudad, por solicitud del fiscal y por orden del Juez de Control de Garantías en turno.
Personal de la División Homicidios y de la Brigada de Investigaciones ingresó a una vivienda del barrio Libertador II en donde arrestaron al sujeto. En el mismo lugar secuestraron una motocicleta, teléfonos celulares y varios cartuchos calibre 45 y 9 mm.
Según trascendió, la información que brindó el celular secuestrado a la víctima habría servido de base a los investigadores para llevar a cabo los procedimientos. En el teléfono habría datos que comprometerían al detenido y no se descartan más arrestos.
Al cierre de esta edición el fiscal continuaba estudiando los registros fílmicos de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones de donde ocurrió el hecho y otros elementos de prueba reunidos anoche.
Por otro lado, al cierre de esta edición prestaba testimonio el hermano de la víctima, aunque no trascendieron detalles de sus dichos.
La hipótesis
Una de las hipótesis más fuertes de los investigadores se basa en que Apaza habría robado una moto, cobrado el rescate, pero no devuelto el rodado.
Presuntamente desde otro bando de ladrones le habrían reclamado su accionar y ante la negativa de Apaza a los pedidos de los otros sujetos fue acribillado en un ajuste de cuentas entre delincuentes. El dinero que tenía la víctima habría sido producto del cobro del rescate del rodado
El crimen
Apaza fue ultimado a balazos mientras conducía su automóvil en el norte de la ciudad. Los disparos se habrían efectuado desde motos en las que se trasladaban los autores del hecho, quienes realizaron al menos 11 detonaciones contra el automóvil.
El sangriento hecho sucedió alrededor de la 1.30, sobre la avenida Choya (Ex Pista), en inmediaciones a la pollería de la que era propietario Apaza (36), ubicada entre las calles René Favaloro y pasaje Juan Bucetich, a metros del minihospital Norte.