En la Cámara Penal Nº 3 se condenó ayer a Sandro Méndez, acusado del delito de estafa, a dos años de prisión en suspenso. El sujeto llevaba a cabo su ardid en los bares de avenida Güemes, en donde realizaba sus pedidos y simulando tener electrodomésticos para la venta. Con precios engañosos, seducía a las mozas/os de los bares y se escapaba.
En dos de los hechos por los que fue condenado, las víctimas dieron cuenta de que este hombre les habría ofrecido un electrodoméstico a bajo precio. Razón por la que le entregaron dinero y un celular. Luego de recibirlo, Méndez se dio a la fuga. Su detención se logró a través de una investigación realizada por personal de la Brigada de Investigaciones.