sábado 27 de junio de 2026
Había pedido la suspensión

Negaron los beneficios en un juicio a un joven violento

Está acusado de lesionar a su pareja. Quedó en evidencia el déficit del Estado en la contención a las víctimas.

Por Redacción El Ancasti
Durante la mañana de ayer, el juez de Cámara en lo Criminal de Segunda nominación, Jorge Álvarez Morales, negó el pedido de suspensión de juicio a prueba que solicitó Juan Luján, quien está acusado del delito de lesiones graves calificadas por el vínculo y desobediencia judicial. 

Su ex pareja y madre de sus 7 hijos presentó un comparendo en donde decía que no quería que el hombre fuera condenado, ya que perdería su trabajo y ella no tendría cómo alimentar a sus hijos. 

La situación evidenció una vez más cómo fallan los aparatos del Estado destinados a la contención de mujeres víctimas de violencia de género en la provincia.

Los hechos por los que llegó acusado Luján se registraron el 18 de octubre del año pasado, en el barrio Santa Marta. 

En aquel momento, ambos estaban separados, y él llegó a su vivienda incumpliendo una medida judicial. 
Tras gritarle cosas como: ”Gira, puta, sucia”. "A vos y a tu macho los voy a matar” y "Si salís a la calle te voy a reventar”, el hombre golpeó a su mujer hasta que ella dio con su espalda sobre una vigueta y en ese lugar continuó pegándole, hasta que le produjo diversos traumatismos y trauma en el cráneo. Estas heridas le demandaron más de 35 días de curación, por lo que él fue acusado por lesiones graves.

Durante la audiencia y acompañado por su defensor Nolasco Contreras, Luján escuchó cómo leían el comparendo que había presentado su ex pareja, quien en un pedido desesperado por sus hijos alegaba que desde aquel encuentro él se habría empezado a "portar bien” y que ya no le pegó más, además de que había comenzado a trabajar en una empresa seria. 

Justamente este trabajo es el que le habría permitido a Luján mantener a sus hijos. 

La mujer, como tantas otras que llegan a instancia de juicio, señaló que en caso de ser condenado, el antecedente judicial le impediría mantener el puesto laboral, por lo que solicitó a los jueces que lo sobresean.

La situación de desesperación de la mujer, quien luego de varios episodios violentos al fin se animó a decirle basta a su ex pareja y lo denunció, tal como aconsejan los diversos organismos dedicados a contener la violencia de género, no hizo sino poner en evidencia las fallas del sistema. La falta de una estadística que establezca denuncias por casos de violencia en la provincia y la ausencia de un seguimiento de los casos, permitió que ella fuera sola a la Cámara Criminal a pedir ya en la última instancia que no juzguen al sujeto, poniendo a los jueces en una posición que no es la que correspondería.

Botón antipánico
Por otra parte, en el Concejo Deliberante de la Capital vetaron ayer la ordenanza que proponía la creación de un botón antipánico en el ámbito de la Ciudad Capital. 

Los argumentos principalmente son que son 11 las Sedes de Participación Vecinal y que para que funcione cada una deberían estar dotadas de un área específica, lo que resulta de dificultosa ejecución. Por esto se sugiere la creación de una oficina de violencia de género que funcione en la zona norte y otra en la zona sur.
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