A las 19 de ayer, en las instalaciones de la comisaría Seccional Primera, se llevó a cabo una inspección judicial con el objetivo de comprender mejor las torturas que Pamela Romero y Fabiana Orellano denunciaron haber sufrido ahí el 29 de mayo pasado. Para el abogado de las jóvenes madres, Sebastián Vergara, la medida fue positiva.
En el procedimiento, que comenzó a horario, participó el fiscal Mauricio Navarro Foressi, las jóvenes denunciantes y su abogado y distintos peritos, entre ellos un camarógrafo que filmó todo desde el inicio.
En el lugar se recorrió todo hasta llegar a la sala en donde fueron torturadas. En ese lugar, según relató Fabiana: "Nos pegaron cachetadas. Nos pusieron con los pies hacia arriba y nos pegaron con un palo de goma. Nos picanearon en los pechos y en la ingle”. En tanto, la mujer policía quien fue acusada por el hecho, pese a que participaron más personas, mientras las golpeaba les decía: "Mirá lo que nos hiciste hacer”.
"Quedó registrada cada palabra que decían las chicas y todo el relato. Si bien no fue una reconstrucción sirvió como tal ya que se pudo describir cada suceso de ese día”, contó Vergara.
Las jóvenes fueron detenidas mientras vendían sus artesanías en Peatonal Rivadavia por efectivos del Comando de Operaciones Preventivas (COP) y efectivos de la Comisaría Primera, sin motivo alguno. Cuando se las llevaron, hicieron caso omiso de que ellas les dijeron que sus hijos pequeños estaban en el lugar. Pamela, quien al momento del hecho estaba dando de mamar, fue dejada en libertad 48 horas después, y Fabiana 24 horas después que su compañera. Los policías las denunciaron por resistirse a la autoridad.