ver más
ahora la familia de la víctima pide justicia

Los juzgan por lesiones graves pero la víctima falleció

Los imputados son 5. Diego Galván falleció en septiembre de 2010 y dijeron que fue meningitis.
16 de octubre de 2015 - 04:09 Por Redacción El Ancasti
En la sala de debates de la Cámara en lo Criminal de Segunda nominación comenzaron a juzgar ayer a Marcelo Fabián Agulles, Matías Alberto Vergara, Diego Ángel Fernando, Ramón Alejando Brizuela e Iván Rodrigo Galván, acusados de lesionar gravemente a Diego Galván 2010. La madre de la víctima, Mirian de Galván, habló con El Ancasti y contó que el debate debería ser por homicidio, ya que su hijo murió 6 meses después como consecuencia del hecho. Desde la oficina de Antiimpunidad de Nación se viajó a acompañarla.

Durante la primera jornada, Agulles y Araya se negaron a declarar y solo acotaron que nada tenían que ver con lo sucedido. Vergara, en cambio, habló y relató una historia algo confusa que habría sucedido el 10 de enero de 2010 en el barrio Acuña Isí. El joven señaló que la pelea, que luego terminó con pedradas, se habría iniciado en una esquina del barrio en donde dos adolescentes de apellidos Fernández y Herrera habrían estado discutiendo. En ese lugar habría habido una primera discusión entre Iván Galván (primo de la víctima), y Diego Galván, donde Iván le habría dado un golpe de puño. "Posteriormente Diego y su hermano fueron a mi casa y comenzaron a lanzar piedras”, contó Vergara.

El fiscal, Gustavo Bergesio, le leyó a Vergara la declaración que Galván hizo en vida. Ahí relataba que él le habría querido sacar la moto, pero el acusado negó la situación.

Por su parte, Brizuela relató una historia similar. Agregó que él e Iván se habrían agarrado a golpes de puño con Diego y su hermano Raúl. No obstante su declaración también fue distinta a la declarada por la víctima, quien señaló que Iván le lanzó la piedra, que él se desvaneció y que Brizuela lo pateaba en el piso.

A su turno, Iván Galván también declaró. El joven ya tendría una condena por lesiones leves y otras imputaciones, también por lesiones que aún no fueron juzgadas. Según él, cuando sus primos fueron a lanzar piedras a la casa de Vergara, en el patio habría estado jugando una de sus hijas y él solo habría querido defenderlas ya que una de las piedras pudo haberlas lesionado. Asimismo, admitió que él estuvo presente cuando sucedió la primera pelea entre Fernández y Herrera y que sí golpeó a su primo en ese momento, porque al parecer quería evitar que los adolescentes se golpeen entre ellos y Diego no. El joven, al igual que los demás, se encargó de desvincular a Ayala y a Agulles del hecho.

Durante el debate estuvieron dos representantes de la Oficina de Antiimpunidad de la Nación, quienes llegaron para contener a la madre de la víctima. La próxima audiencia se realizará el próximo lunes a las 9. En ese momento, declararán la madre y también el hermano de Diego Galván. "El certificado de defunción dice paro cardiorrespiratorio e infección, no dice meningitis como todos dijeron y hasta desinfectaron cuando yo compartí vaso con mi hijo y no me contagié de nada”, explicó la madre de la víctima, quien dijo que había tenido acceso al expediente y que, pese a que a su hijo le tomaron una muestra para detectar si tenía meningitis, nunca vio el resultado de ese análisis.

"Yo sabía desde el primer día que mi hijo corría riesgo de meningitis porque me lo dijo el médico, pero ese médico después declaró y no lo dijo o no se lo preguntaron. Sé que es una causa tras un traumatismo de cráneo como el de él. El que le dio la pedrada está sentado ahí, es Iván Galván, mi hijo cuando pudo lo dijo”, señaló.
 
 "No creo en la justicia”
 
La madre de Galván, que debió esperar a que termine la primera etapa del debate ya que es testigo en la causa, explicó que si bien fue querellante en la causa en un primer momento luego desistió "porque no creo en la justicia”, dijo.

La mujer explicó que su hijo, quien trabajaba en la División Alumnos de la Facultad de Humanidades, sufrió traumatismo y hundimiento de cráneo, también perdió masa encefálica y se cortó el nervio óptico por lo que quedó ciego de un ojo. "Estuvo internado hasta fines de febrero de aquel año. En aquel momento me decían que gracias a Dios no le dio meningitis y le dieron el alta. Después andaba más o menos bien, hasta que el 7 de septiembre se sintió mal, lo llevé al Pasteur y al otro día me lo entregaron en un cajón cerrado”.

"El fiscal Javier Herrera me dijo que no se le podía hacer una autopsia porque ya era tarde para detectar si hubo un virus y no le hizo", dijo.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar