El domingo 25, en horas de la madrugada, Iván Augusto Sánchez (36) sufrió una feroz golpiza frente al boliche "La Cabaña”, ubicado en la localidad de Balcozna.
Sobre lo sucedido, Sánchez relató a este diario: "Eran las 3.30 más o menos. Me encontraba dentro del boliche junto a mi pareja cuando me crucé con un sujeto de apellido Maya, con quien desde hace tiempo discutimos por cuestiones personales. Sin llegar a agredirnos físicamente, se nos acercó personal de Infantería -5 hombres y 2 mujeres-, que estaban de seguridad en el local, y nos sacaron a la calle. Una vez en la vereda, continuamos con la discusión. Maya me golpeó con su pie en una pierna (según trascendidos, Maya sería conocedor de artes marciales), y de repente los efectivos se vinieron encima".
"Uno de ellos me agarró con fuerza por el cuello, me cruzó el brazo derecho por encima del hombro izquierdo, y comenzó a faltarme el aire. No podía respirar. Me asestaron golpes de puño y bastonazos por todo el cuerpo. Caí al suelo, perdí el conocimiento y aún así, por lo que me contaron, me siguieron golpeando. Cuando recobré el sentido sentí que seguían apretándome el cuello y les dije que los iba a denunciar. Y ahí es como si se hubieran transformado ¡Casi me matan!”, dijo consternado Sánchez.
"La gente gritaba mientras intentaban que los uniformados me dejen en paz. Pero las dos mujeres policía mantenían a distancia a los que querían intervenir. Fue horrible. En un momento, con la desesperación que tenía -porque estábamos muy cerca de un profundo barranco donde ya hubo un accidente mortal-, me agarré de la pierna de uno de los policías para no caerme”.
"Después me cargaron en un móvil policial y fuimos a la comisaría de Balcozna. Los oficiales de infantería iban y venían de un lado a otro, mientras sangraba por la nariz y la boca".
Tras mostrar las heridas, dijo: "Me llevaron al Hospital de la villa donde no me realizaron curaciones, fui llevado de nuevo a la comisaría y me hicieron firmar varios papeles -uno de ellos en blanco. Entonces pude retirarme a mi domicilio, donde al instante llegó la doctora del hospital; me revisó y confirmó la quebradura del brazo derecho y la nariz. Luego amigos de la familia me cargaron en un vehículo particular y me trajeron al Hospital de Urgencias. Me realizaron una tomografía y radiografías, enyesaron el brazo, controlaron la nariz y el sangrado de la boca”.
Y concluyó: "A eso de las 19 –todo sucedió el mismo día-, fui llevado al Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) donde me atendieron muy bien. La doctora que me revisó se ofuscó y quedó admirada de las lesiones que tenía en todo el cuerpo”.
Sánchez dijo no contar con antecedentes penales, y que desconoce las razones por las cuales le asestaron semejante golpiza. Se supo que la denuncia contra el personal de Infantería (se trataría de efectivos pertenecientes a la Zona Norte), fue radicada en la Unidad Judicial N°1.
El abogado René Contreras, defensor de Sánchez, aseveró que es importante la cantidad de testigos que pueden dar testimonios sobre lo sucedido, y que claramente lo que sufrió su defendido son apremios ilegales.