La jueza de Control de Garantías N°2, Cecilia Mas Saadi, condenó ayer a Diego Ariel Oliva a la pena de dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, como autor del delito de “robo simple en grado de tentativa”.
Lo sentenciaron por el violento intento de robo que sucedió el 21 de marzo, en avenida Güemes.
La jueza de Control de Garantías N°2, Cecilia Mas Saadi, condenó ayer a Diego Ariel Oliva a la pena de dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, como autor del delito de “robo simple en grado de tentativa”.
La sentencia fue dictada en el marco de un juicio abreviado, en una investigación llevada adelante por el fiscal de Instrucción N°9 del Distrito Sur, Jonathan Felsztyna.
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal (MPF) y el defensor Oficial N°6, Estanislao Reinoso Gandini, acordaron la realización del procedimiento, coincidiendo en la calificación legal y el monto de la pena, con la conformidad expresa del imputado.
La jueza escuchó los fundamentos de las partes y al imputado, quien reconoció su responsabilidad.
Tras analizar el acuerdo, lo homologó y dictó la condena en los términos propuestos.
Finalizada la audiencia, Oliva fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, Capayán, para el cumplimiento de la pena.
El imputado se encontraba bajo régimen de libertad condicional desde el año 2023, en el marco de una condena previa por homicidio simple, según informaron desde el MPF.
Como consecuencia directa de la nueva condena se revoca automáticamente ese beneficio, debiendo continuar el cumplimiento de la pena anterior bajo encierro efectivo.
El juicio abreviado se realizó en el edificio del Juzgado de Control de Garantías, ubicado sobre avenida Virgen del Valle, en la ciudad Capital.
De acuerdo a la investigación penal preparatoria, el intento de robo ocurrió el 21 de marzo de este año, cuando el imputado se presentó en un local comercial ubicado en avenida Güemes N° 741 de la Capital, donde se encontraba la víctima.
En ese contexto, Oliva ejerció violencia física contra la misma, tomándola del cuello y del cabello, lo que derivó en un forcejeo, mientras le exigía la entrega de dinero y otros elementos. La maniobra no logró consumarse debido a la resistencia de la víctima, tras lo cual el imputado se dio a la fuga.
En función de las constancias reunidas durante el desarrollo de la investigación, el fiscal le imputó el delito de robo simple en grado de tentativa.n