sábado 11 de abril de 2026
quería compartir la visita de otro reo

Protesta de un preso en el Servicio Penitenciario

El arrestado, Marcos Reartes, fue condenado en 2013 por robo a la concesionaria Ford, propiedad de Nazareno.

Por Redacción El Ancasti
El sábado, a las 17.30, momentos de tensión se vivieron en la cárcel de Miraflores.

Sucedió después que uno de los detenidos, identificado como Marcos Reartes, pidiera compartir una visita –que habría recibido otro preso- y no se lo autorizaran.

Al serle negada la solicitud, Reartes habría amenazado con encender fuego a las instalaciones y comenzado a destruir parte del mobiliario mientras intentaba autolesionarse. 

Se supo que se dio aviso a los grupos especiales y al personal policial apostado en el lugar para preservar la seguridad e integridad de los reos, quienes lograron reducir y poner en resguardo a Reartes.

La condena

Reartes fue señalado por varios testigos como uno de los tres autores del hecho cometido el 24 de agosto de 2012, cerca de las 22, en una concesionaria Ford, propiedad de Nazareno.

En la ocasión, Reartes, que estaba acompañado por dos sujetos, ingresaron por la fuerza al local comercial que estaba ubicado por calle República y 25 de Mayo. 

Se supo que los malvivientes habían entrado al local vestidos de negro y portando armas de fuego, redujeron a Nazareno, a dos de sus hijos y a un representante de Ford, que se encontraba de paso en la provincia.
Al empresario lo golpearon en el rostro y le produjeron una lastimadura de importancia.

Acto seguido, los delincuentes se apoderaron de dinero que se encontraba dentro de un maletín que estaba en el interior de una camioneta.

El botín que se llevaron fue de 100 mil pesos, 2.500 dólares y 1.300 euros, todo -según se supo-, recaudado por la concesionaria.

Al momento de ser juzgado, en su declaración, el acusado había afirmado que en la noche del robo él no se encontraba en el lugar. 

Sin embargo, el tribunal lo consideró culpable del delito de robo agravado por uso de arma, por ser en poblado y en banda y amenazas.

Fue sentenciado a 8 años y seis meses de prisión.

El juicio se había iniciado con los testimonios del acusado y de un testigo, Norberto Herrera, quien había reafirmado la coartada de Reartes.  Si bien en un primer momento la investigación señaló al conocido "Buyú” Oliva, Reartes fue aprehendido y posteriormente reconocido por los empleados y familiares de Nazareno que estuvieron presentes el día del hecho. Este suceso y otros fueron de resonancia local en esos días, ya que tuvieron como víctimas a las familias Rolón, Mogetta y Nazareno, propietario de la concesionaria Ford.
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