Ayelén del Valle Ramírez, una adolescente de 19 años que el 22 de junio pasado se había sometido a un legrado en la Maternidad 25 de Mayo, falleció ayer a la madrugada en el Hospital San Juan Bautista, luego de un mes de permanecer en terapia intensiva. La madre de la menor, Mónica Ramírez, ya había radicado hace un mes una denuncia contra ambos nosocomios por supuesta mala praxis y ayer responsabilizó a todos los médicos que la atendieron por su muerte. Pensaban trasladarla a un centro de urgencias de la ciudad de Córdoba.
La madre de la adolescente habló con El Ancasti y relató la dura historia que vivió junto a su hija durante dos meses. La joven se habría realizado el legrado por sugerencia médica ya que supuestamente corría peligro su vida. "En la Maternidad ya la atendieron mal, la tuvieron esperando como 12 horas desde que la citaron. El alta se la dieron dos días después. Mi hija empezó con un dolor en una pierna, no podía caminar y volvimos ya entonces al hospital San Juan”, contó. Desde entonces habría comenzado una largo peregrinar de médicos que la revisaron, le hicieron análisis y la dejaron volverse a su casa pese a que tenía 41 de fiebre y los estudios arrojaban que estaba anémica. "La directora del hospital, la doctora Fazio, me dijo que no podía ser que la hubieran dejado ir viendo estos valores tan altos que tenía”, manifestó Ramírez.
Después de vivir estas secuencias, finalmente el 28 de julio habría llegado desesperada al hospital y pidió "ayuda casi a los gritos", contó la mujer. Ahí dos médicos revisaron a la joven y le dijeron que debía quedarse. "Se miraron entre ellos y yo supe que todo estaba mal". Luego la operaron porque supuestamente descubrieron que tenía un virus hospitalario que habría provocado una infección, "pero parece que ya era tarde, y nos dijeron que supuestamente le sacaron todo pero que no había infección".
Ramírez llegó a pedir que le realicen una junta médica con todos los médicos que la revisaron, pero el hospital se negó. En este contexto, otro médico predijo el final (muerte por cardiopatía) y quiso trasladarla a Córdoba, pero el hospital se habría negado.
Como corolario de la historia, la familia de Ayelén debió esperar casi 24 horas para que la Justicia pudiera realizar la autopsia correspondiente. Según se pudo conocer, la morguera estaba rota y luego no hallaban un médico forense. "Nos pidieron disculpas por esto, no sé para qué”, dijo.
Ayelén era madre de una criatura de 4 años y trabajaba, según dijo la madre, como secretaria de uno de los médicos infectólogos del hospital desde hacía dos años y medio.