Se investiga posible pacto suicida en la localidad de Fiambalá
La adolescente dejó una carta en la que explicaba la supuesta imposibilidad de recuperarse de las muertes de su abuela y una tía. El joven no explicó nada.
Un lamentable suceso enlutó ayer a la comunidad de Fiambalá. Dos jóvenes de 16 y 22 años, y en lo que podría definirse como un pacto suicida, decidieron quitarse la vida ahorcándose en un árbol. Según se pudo conocer, la adolescente habría dejado una carta en la que explicaba que se sentía imposibilitada de superar las muertes de su abuela materna y de una tía suya. Por su parte el joven, que era el novio de la menor, no habría dejado una explicación sobre el porqué decidió acompañarla en su decisión de esa manera o si tenía motivos diferentes para hacerlo.
El hallazgo se produjo alrededor de las 8 de la mañana en el paraje El Algarrobal, ubicado a unos 40 kilómetros de Fiambalá, en cercanía de la ruta nacional 60. Fue un operario de la empresa Hormicat que trabajaba en el sector el que dio parte a la policía sobre lo sucedido.
La familia de la menor ya había dado parte la noche anterior sobre la desaparición de la adolescente.
Las primeras pericias determinaron que no habría existido la acción de terceros en el hecho. En tanto, al lugar, los jóvenes habrían llegado en un Renault 12 propiedad del joven.
Una carta que la menor habría dejado en su casa fue determinante para las autoridades para ordenar la entrega de los cuerpos a sus familiares, ya que ella explicaba que su muerte había sido decidida por ella misma.
No obstante, según confirmaron fuentes allegadas al caso, la única duda que mantiene la causa abierta es el desconocimiento de las autoridades judiciales sobre los motivos del joven para llegar a la misma conclusión que su novia.
En enero de 2006, también en Fiambalá, una pareja de jóvenes de 15 y 21 años habría tomado la misma trágica decisión. En aquel momento, una carta hallada daba cuenta que la decisión de ambos fue tomada porque la familia de la menor se negaba a que ellos tuvieran una relación sentimental.
En Belén, en 2013, otra pareja de adolescentes habría decidido también quitarse la vida.
Siempre se encuentra una patología tras un suicidio
La licenciada en Psicología Mercedes Salado, en diálogo con este medio, se lamentó por lo sucedido y advirtió a padres en general para que estén atentos a sus hijos. Para Salado, el suicidio deviene de una patología que puede ser depresión o melancolía.
En el caso de los adolescentes, generalmente hay indicios. Los padres tienen que estar atentos a los cambios y no olvidar que ellos no solo hablan con palabras sino con actos, como un bajo rendimiento escolar, cambio de vestimenta, falta de interés en relaciones sociales.
La profesional recordó el antecedente de 2006 en la misma localidad y señaló que lo sucedido ahora pudo deberse a un proceso identificatorio. La atención que deben prestar los padres a sus hijos fue resaltada en cada explicación.