Más de cinco meses después de su detención, ayer fue trasladado Ariel Alanís al Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores. Es uno de los detenidos por la "narcodenuncia" originada en noviembre de 2012, luego de que secuestraran 90 kilos de marihuana en un procedimiento realizado en la ruta nacional 38.
Alanís estaba detenido desde el 8 de junio pasado y desde entonces estuvo privado de su libertad en la Brigada de Investigaciones por disposición del Juzgado Federal. Cuatro días después fue indagado, pero a diferencia de lo que ocurre con el resto de los procesados, no quedó alojado en el Penal.
El sujeto, quien estuvo prófugo de la Justicia durante casi 2 años, quedó detenido tras un escandaloso operativo ocurrido en un boliche de la zona oeste, en donde estaba en compañía de su abogado, Luciano Rojas, y el también letrado Miguel Leiva.
Ese día personal policial lo identificó y se organizó un operativo para lograr interceptarlo en el baño. Sin embargo, cuando estaba por concretarse su aprehensión, habría intercedido Rojas, quien se enfrentó con la policía y también quedó arrestado.
La narcodenuncia tuvo su origen el 16 de noviembre de 2012 tras el secuestro de 90 kilos de marihuana en la ruta 38. Allí fue detenido Pablo Tello, quien al momento de declarar comprometió a Ariel Alanís al señalar que él lo contrató para realizar el viaje, que en un principio fue pactado hasta Santiago del Estero y que terminó en Corrientes, donde cargaron la droga.
Después, el senador nacional Oscar Castillo (FCS) vinculó a Alanís como supuesto puntero político del ministro de Gobierno, Francisco Gordillo. Esto se agravó cuando Tello amplió su declaración y señaló que Alanís le dijo que el cargamento que trasladaban eran "bebidas alcohólicas prohibidas para la inauguración del boliche del ministro Francisco Gordillo".