Un incendio que no dejó heridos pero que sí afectó algunas pertenencias de una familia ocurrió ayer en horas de la tarde en el sector oeste de esta ciudad.
El siniestro acaeció alrededor de las 19.15 en la casa 61 del barrio 920 viviendas, en donde María Maizá, de 51 años, se comunicó con la policía comentando que se había originado un incendio en unas de las habitaciones del inmueble.
La mujer, que en ese momento se encontraba con un menor, había entrado en estado de pánico luego de que notara que las llamas se iban propagando aunque consiguió salir por sus propios medios del domicilio.
Desde el Comando Radioeléctrico se dio conocimiento de lo sucedido a la División Bomberos, que envió una dotación grande hasta el domicilio. Junto a Bomberos se hicieron presentes efectivos de la Agrupación GER ya que se presumía, en un primer momento, que los moradores se encontraban encerrados en la casa.
Al llegar al lugar, se comprobó que esto no había sido así y que el fuego ya había sido controlado debido a la colaboración de un grupo de vecinos que ayudaron a sofocar el siniestro. No obstante, tras la llegada de los Bomberos las llamas fueron extinguidas finalmente ante la presencia de la propietaria de la casa y de algunos testigos.
Según fuentes policiales, el incendio se habría originado por el uso de pirotecnia de unos menores quienes estaban jugando en un depósito en el que se guardaban colchones, marcos de madera, muebles, entre otros elementos. Sin embargo, en el lugar trabajaron peritos en siniestros para tratar de establecer las causas de aquél, que afortunadamente no dejó ningún herido. Pastizales
Por otro lado, alrededor de las 20, una quema de pastizales de grandes dimensiones se produjo en un sitio baldío ubicado en Villegas 32. El hecho fue puesto en conocimiento de los Bomberos ya que el fuego amenazaba con propagarse hasta unas viviendas y a unos automóviles que estaban en las cercanías. Sin embargo el fuego fue sofocado rápidamente.