Un cargamento de 600 kilos de efedrina que tenía como destino a México fue secuestrado en mayo pasado, según pudo confirmar ayer diario Clarín on line. La droga se encontraba disimulada en una partida de 12 toneladas de azúcar.
Según informaron fuentes policiales, antes del hallazgo ya se había hecho otro envío de efedrina escondida en azúcar, que llegó a destino y que fue decomisada en México, donde el ingreso y comercio de esa droga está prohibido. Eso puso en alerta a las autoridades argentinas, que comenzó a incrementar el control de esos despachos.
El tráfico de efedrina se encuentra en el centro de la polémica desde que el triple crimen de General Rodríguez destapó los engranajes de este negocio. El nuevo boom del narcotráfico está sustentado en la cada vez mayor demanda de los consumidores norteamericanos de drogas de diseño (metanfetaminas y éxtasis) que se fabrican con efedrina como precursor químico.
En julio pasado se encontró un mega laboratorio que una banda de narcos mexicanos había montado en Maschwitz, partido de Escobar, y que fue desmantelado por la Bonaerense.