7 años y 6 meses de cárcel por abusar de tres hermanitas
Los hechos ocurrieron entre 2001 y 2006 en la localidad tinogasteña de Tatón. Fue imputado por seis hechos, pero finalmente lo absolvieron en dos. El fiscal Bergesio había solicitado una pena mucho más severa, de 10 años de cárcel.
Manuel Antonio Vilte, un jornalero oriundo de la localidad de Tatón, purgará 7 años y 6 meses de prisión tras haber sido condenado por tres hechos de abuso sexual con acceso carnal y un hecho de abuso sexual simple en perjuicio de tres niñas -hermanas entre sí-, a las que sometió en distintas oportunidades entre 2001 y 2006. Así lo resolvió en forma unánime el tribunal de la Cámara Penal N° 2 al culminar la última audiencia del juicio oral.
Previo a la lectura de la sentencia, el tribunal escuchó la exposición de los alegatos de la Fiscalía y de los abogados defensores de Vilte. El sospechoso había llegado al debate acusado de seis hechos delictivos en contra de las tres niñas. Sin embargo, luego de escuchar las declaraciones de las víctimas ante el tribunal, el fiscal Gustavo Bergesio consideró que no había elementos para mantener acusaciones por dos de esos hechos.
Y así lo expresó ayer en su alegato, en el que mantuvo las acusaciones por los otros cuatro hechos y solicitó una pena de 10 años de prisión.
Los hechos ocurrieron aquella localidad, ubicada al norte de Fiambalá en el departamento Tinogasta. Según se pudo saber, el imputado era vecino de las víctimas y habría aprovechado oportunidades en que las niñas quedaban a solas para abusar de ellas.
En al menos tres oportunidades abusó sexualmente de la mayor de las hermanas, y en una de esas oportunidades la pequeña quedó embarazada y dio a luz a una niña.
Ese embarazo fue lo que permitió que salieran a la luz los abusos sexuales de los que era víctima la menor. Ya que cuando la madre advirtió el estado de gravidez, comenzó a interrogarla y de esta forma pudo saber que había sido víctima de abusos por parte de Vilte, quien además la tenía sometida bajo amenazas. Cuando la mayor de las niñas reveló los hechos, sus hermanas hicieron lo propio y también contaron que habían sido víctima de otros tipos de abusos, como tocamientos en sus partes íntimas.
Durante la investigación de la causa, que llevó adelante la fiscal de instrucción de Tinogasta, Silvia Álvarez, nació la hija de la mayor de las víctimas y se ordenó la realización de un análisis comparado de ADN. El resultado del análisis determinó con el mayor grado de certeza posible que Vilte era el padre de esa bebé, lo cual se complicó su situación. Estrategia
Con la defensa de los abogados Víctor Castro y Víctor Pinto, el imputado declaró ante el tribunal y reconoció que mantuvo relaciones sexuales con la mayor de las hermanitas -lo cual no podía negar debido al análisis de ADN-, pero negó los demás cargos. Sin embargo, aseguró que nunca utilizó violencia física ni psicológica en contra de la niña, y negó haberla amenazado para que no hablase.
En su alegato, la defensa solicitó la absolución de Vilte, basándose en que no había suficientes elementos para sostener ninguna de las acusaciones, y sosteniendo que si bien el hecho de mantener relaciones con una chica de la edad de la víctima es considerado un delito -el de abuso con aprovechamiento de la inmadurez sexual de la víctima-; esto no había sido materia de debate.
Luego de otorgarle la última palabra, el tribunal dispuso un cuarto intermedio. Poco más de 30 minutos más tarde, los jueces Fernando Esteba, Rodolfo Bustamante y Jorge Álvarez Morales dieron a conocer la sentencia que coincidió con lo solicitado por la fiscalía en cuanto a la calificación y la cantidad de los hechos imputados. Aunque la pena fue sensiblemente inferior a la que pidió el representante del Ministerio Público.