Prescribió causa por robo de rodocrosita en Andalgalá
El juez de garantías había realizado una denuncia penal contra los policías porque no entregaron el material cuando lo solicitó su juzgado. Tras la denuncia, la fiscal tomó más de 15 testimonios. Se sindicó como responsable al jefe del destacamento.
La causa por la desaparición de 150 kilogramos de piedras de rodocrosita en 1990, que se encontraban en calidad de secuestros en la comisaría de Andalgalá, no tendrá ningún responsable, ya que la causa prescribió por el paso del tiempo. La investigación del hecho había sido retomada por la fiscal de la localidad, Marta Nieva, después de la denuncia penal por peculado -sustracción de elementos de secuestros- que realizó el juez de garantías de Andalgalá, Rodolfo Cecenarro, al no recibir respuestas por parte de los jefes de esa comisaría cuando se les solicitó el envío de las piedras semipreciosas hacia el juzgado.
La investigación concluyó y tanto los testimonios como las pruebas recabadas abonaban las sospechas para que se impute por malversación culposa a un comisario que estaba al frente de la unidad policial. Sin embargo, el tiempo transcurrido hizo que la causa prescribiera, por lo que resulta imposible aplicar algún tipo de sanción penal.
El hecho sucedió en 1990 y las piedras de valor se hallaban en la comisaría después de realizarse un secuestro importante de este material que era comercializado en forma ilegal.
Por la causa hubo dos imputados, uno de ellos identificado como Indalecio Rivero, y un hombre de apellido Chaile. Como el primero falleció, la causa quedó en suspenso y se ordenó resguardar las piezas de valor en el destacamento policial hasta tanto la justicia determinase su destino.
Las piedras semipreciosas secuestradas eran propiedad de un hombre identificado como Jorge Albam, quien era el concesionario de una mina de donde se había sustraído el material. Debido a que la causa no continuaba, Albam inició un expediente el año pasado, por la que solicitaba a una de las cámaras penales la devolución de sus piedras y obtuvo respuesta favorable, por lo que se envió un exhorto al Juzgado de Garantías de Andalgalá para que realice la entrega del material al propietario.Sorpresa
Cumpliendo lo que dice la ley, el juez Cecenarro solicitó a la dependencia policial la entrega del material, pero después de dos pedidos realizados por el magistrado desde la comisaría departamental respondieron que no podían responder al requerimiento porque en el destacamento no se encontraba dicho material. Por tal motivo, en mayo de 2007 Cecenarro realizó una denuncia penal en la fiscalía de la localidad y se dio inicio a nueva investigación sobre el hecho.
En el marco de la investigación, la fiscal de Andalgalá, Marta Nieva, tomó testimonio a más de 15 personas, entre policías y detenidos que estuvieron en esa época en la comisaría de Andalgalá, además de realizar el secuestro de todos los libros de la comisaría.
Según la información suministrada de fuentes judiciales, el jefe policial, a quien las pruebas y testimonios recabados indican como responsable de la pérdida o robo del material, no se comportó debidamente, ni cumplió los deberes a su cargo, el de custodiar el bien que tenía como secuestro, lo que provocó que otro u otros lo sustrajeran, según señaló en su dictamen Martha Nieva.
Finalmente se adelantó que todo el archivo de la investigación realizada por la fiscalía de Andalgalá será enviada al doctor Cecenarro para que él decida las acciones a seguir.
Paralelamente, en la Jefatura de Policía se inició un sumario administrativo en contra de los responsables del secuestro, aunque se desconoce qué suerte corrió.