Mi papá miente, afirmó ayer Leandro Sartal, hijo mayor de la docente asesinada en la localidad bonaerense de Castelar al desmentir la versión de su padre sobre las supuestas agresiones que recibía de la mujer.
Mi hermano lo veía por obligación. Por favor, le pido que no nos llame, dijo el muchacho durante el velatorio realizado ayer en una sala del partido de Morón, al oeste del conurbano.
Por favor, lo único que pedimos con mi hermano es que se entregue a la Policía. Que diga la verdad y se entregue por lo que hizo, aseveró el joven, de 21 años.
En tanto, dijo que Sartal como padre, era normal, pero aclaró que todo lo que dijo su madre -en las denuncias presentadas antes del fatídico desenlace-, es verdad, dado que ellos vivieron gran parte de lo que sucedía en la pareja.
Si mi mamá le pegaba a él, lo hacía para defenderse, sostuvo el muchacho.