ROSARIO - La Justicia federal dictaminó que el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, quien entre 1974 y 1975 permaneció secuestrado por la organización Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), fue un crimen de lesa humanidad, por lo tanto, imprescriptible.
La determinación, adoptada por el juez federal de Rosario Marcelo Bailaque, ratificó un dictamen del fiscal General Claudio Palacín, y volvió a instalar el debate sobre los secuestros y asesinatos perpetrados por organizaciones terroristas durante la década del `70.
Esta decisión judicial contrasta con la adoptada por la Cámara Federal porteña, que el año pasado confirmó que los delitos cometidos por la agrupación Montoneros en la misma época que actuó el ERP no podían ser catalogados como de lesa humanidad.
Por esa razón, esos juicios prescribieron y fue sobreseído uno de los principales líderes de Montoneros, Mario Firmenich, además de Marcelo Kurlat, Horacio Verbitsky, Laura Silvia Sofovich, Miguel Lauletta, Norberto Habegger y Lila Pastoriza.
En esa oportunidad, la Cámara citó jurisprudencia del derecho penal internacional y de la Corte Suprema, donde se establece que los crímenes de lesa humanidad son cometidos por agente estatal en ejecución de acción gubernamental o por un grupo con capacidad de ejercer un dominio y ejecución análogos al estatal.
Sin embargo, para el fiscal Palacín, la violación de los derechos humanos de Larrabure tuvo lugar en ocasión de un conflicto armado, conforme los lineamientos de la jurisprudencia internacional.
La causa había sido iniciada por Arturo Larrabure, hijo del militar, quien en las últimas horas también denunció que las personas acusadas por el crimen de su padre son homenajeadas en el Parque de la Memoria, emplazado en la Ciudad de Buenos Aires.