En el marco de la causa contra el sacerdote acusado de abuso sexual contra tres menores, se prohibió el acceso a veedores de Derechos Humanos. El debate se reanudará el martes.
BUENOS AIRES - El Tribunal Oral Nº1 de Morón rechazó ayer la solicitud de ingreso de veedores de la Secretaría de Derechos Humanos al juicio que se lleva adelante contra el sacerdote Julio César Grassi por el presunto abuso sexual de tres menores y el debate ingresó en un cuarto intermedio hasta el próximo martes.
En la tercera jornada del proceso que se sigue contra el cura, el Tribunal rechazó el pedido de la presencia de veedores que había sido realizado por la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense ante la ausencia de cámaras de televisión para poder grabar el juicio.
El propio veedor que había sido enviado por el Poder Ejecutivo provincial, Pedro Kaufmann, confirmó la medida de los jueces y lamentó esa decisión al considerar que la participación de un representante del Gobierno bonaerense facilitaría o haría ganar transparencia al proceso.
Los veedores se habían presentado en la primera audiencia, pero no pudieron ingresar al recinto, debido a un impedimento impuesto por los jueces que luego no fue aclarado públicamente.
Durante la audiencia de ayer sólo se leyeron expedientes a pedido de Grassi y en horas del mediodía los jueces decidieron llamar a un cuarto intermedio hasta el martes a las 9, cuando el juicio comenzará formalmente con las primeras declaraciones de los más de 500 testigos que participarán del debate.
La defensa del acusado solicitó al Tribunal la relectura de un documento que había expedido la Fundación Felices los Niños, presidida por el sacerdote y a donde concurrían los niños que habrían sido abusados.
Según el abogado querellante, Juan Pablo Gallego, el documento central que se leyó fue emitido por la Fundación e indica que Grassi es un sujeto depravado con habilidad para mostrarse manso y caritativo.
Tras la lectura de los documentos el Tribunal determinó pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo martes.