El tribunal de la Cámara Penal Nº 1 condenó finalmente ayer a la pena de 5 años de prisión a Claudio Sosa, el joven que fue declarado culpable de dos delitos contra la propiedad perpetrados en el casco céntrico. El joven ya cuenta con una condena anterior, por lo que fue declarado reincidente por primera vez.
El fallo fue coincidente con lo que había solicitado el martes pasado el fiscal de Cámara Jorge Silva Molina en sus alegatos.
Sosa fue condenado por el robo de alrededor de 15 teléfonos celulares, hecho que perpetró en un local de calle San Martín al 700 en agosto de 2006 junto con varias personas, entre ellos menores, aunque los aparatos que sustrajo eran inútiles, e incluso algunos eran simples imitaciones. En ese hecho quedó implicado porque sus huellas fueron halladas en el lugar del hecho.
Poco después, en noviembre del mismo año fue aprehendido luego de romper una vidriera de un local de ropa deportiva en calle Sarmiento al 700, donde sustrajo 30 pesos.
El joven condenado es hermano de otro conocido en los pasillos judiciales, Víctor Pelao Sosa, quien también cumple condena y tiene frondoso prontuario por robos de poca monta.