Un testigo declaró ayer en el juicio que se sigue en la Cámara Penal N° 1 en contra de un hombre de 40 años, de apellido Reynoso, que está imputado por tres graves hechos de abuso sexual en contra de la hija de su pareja. El hombre ratificó su declaración anterior y complicó al sospechoso; mientras que para hoy se espera la exposición de los alegatos.
Según trascendió, el testigo fue un remisero que trasladó a la víctima y un familiar en plena crisis de nervios luego de que el imputado habría intentado abusar de ella. Ése es el último hecho narrado en la acusación y la que dio pie a la investigación en contra del acusado, ya que allí se enteró la madre de la víctima de que su hija había sido violada.
Los hechos ocurrieron entre 2002 y 2005 en una localidad de Santa María y el caso fue calificado como abuso sexual gravemente ultrajante, abuso sexual con acceso carnal, y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa, todo ello calificado por el vínculo.
Ayer se esperaba también la presencia de la víctima ante el tribunal, pero no compareció. Por pedido de la defensa se insistirá hoy para que se presente a declarar, aunque no se descarta que se incorpore su testimonio brindado durante la investigación de la causa.
Posteriormente, las partes involucradas expondrán los correspondientes alegatos.