lunes 27 de abril de 2026

Envían a juicio a dos jóvenes por el crimen del ex policía

David Vicente Ortega (50), la víctima, fue golpeado con una piedra en la cabeza y arrojado al dique El Jumeal, donde se ahogó. La joven, una estudiante oriunda de Belén, tenía una relación sentimental con él.

Noelia Gabriela Baigorria y Luis Miguel

Coronel, dos jóvenes oriundos

de la ciudad de Belén, serán juzgados

próximamente como los presuntos

autores del asesinato del ex policía David

Vicente Ortega, el hombre de 50 años

que el 18 de junio fue hallado sin vida en

el dique El Jumeal. Así lo resolvió el fi scal

de instrucción Héctor Maidana, quien cerró

la investigación y elevó las actuaciones

a la Cámara Penal N° 2 bajo la carátula

de homicidio agravado por alevosía, una

fi gura que puede acarrearles la condena

más severa prevista en el Código Penal.

Los dos imputados reconocieron su participación

en el hecho durante la investigación

de la causa. Sin embargo, ambos

dieron versiones contradictorias entre sí, y

se endilgaron mutuamente la autoría material

del crimen.

Según pudo determinar la investigación,

todo comenzó la noche de 17 de junio,

cuando el ex policía fue a visitar a

Baigorria al departamento donde vivía en

la esquina de San Martín y Ayacucho, ya

que mantenían una relación sentimental.

Allí se encontró con la joven y con Coronel,

un amigo que supuestamente había

viajado para visitarla desde Belén. Luego

de tomar algunas bebidas, decidieron salir

a dar una vuelta en el vehículo de Ortega,

para terminar pasada la medianoche a orillas

del dique El Jumeal, en el playón del

vertedero, en la orilla oeste.

Una vez en el lugar, y en el medio de un

fi ngido juego amoroso, la chica se sacó un

cordón de su zapatilla e hizo lo mismo con

el calzado de Ortega, unió ambas hileras

y con ellas le ató las manos hacia delante.

Luego, lo empujó al dique, y con la ayuda

de Coronel, le habrían pegado con una

piedra de importante tamaño en la cabeza.

Esto le provocó un severo traumatismo de

cráneo que lo dejó inconsciente, por lo que

murió ahogado en el embalse, y su cuerpo

fue hallado recién al mediodía.

? Confesiones

La primera pista en contra de los imputados

fue aportada por una amiga de la joven

Baigorria, de apellido Ballhorst, quien

declaró que el 23 de junio visitó a Noelia

en su departamento y que la encontró nerviosa,

temblando y que se comía las uñas.

Y que cuando le preguntó qué le ocurría,

luego de dudar un instante le contestó:

Está muerto David... lo maté.... Y luego

le hizo todo el relato de lo sucedido la trágica

noche.

Según ese testimonio, la imputada reconoció

que tanto ella como Coronel lo golpearon

para arrojarlo al agua. Además, la

joven dijo en su declaración que ya en otra

oportunidad Noelia le habría propuesto

matar a Ortega.

A la par de este testimonio, en la vivienda

de la imputada se secuestró un par

de zapatillas al que le faltaba una hilera

igual a la que se había utilizado para atar

las manos de la víctima, además de un

cuaderno con un croquis del lugar del crimen

que tenía como título reconstrucción

del hecho.

Los dos jóvenes fueron detenidos 10 días

después del crimen, en el caso de Baigorria

en su departamento, y Coronel en La

Rioja, donde se había ido tras el hecho.

Ambos prestaron declaración y reconocieron

su participación en el asesinato,

pero se contradijeron y acusaron mutuamente

respecto a quién aplicó los golpes

con la piedra, que hicieron que la víctima

perdiera el conocimiento.

La joven sostuvo que luego de atarle las

manos a Ortega, el hombre se abalanzó sobre

ella y que al sacárselo de encima éste

cayó al agua y se incorporó furioso. Entonces,

ella huyó del lugar y Coronel, que acudió

en su ayuda, golpeó al ex policía en la

cabeza con una piedra.

Por su parte, Coronel aseguró que cuando

Baigorria mató al ex policía él se había

alejado del lugar.

El fi scal Maidana consideró que el hecho

fue cometido con alevosía, ya que Ortega

con sus manos atadas es empujado al

agua (...) imposibilitado de ensayar el menor

asomo de defensa, es golpeado en su

cabeza. De esta forma, los acusados, que

están con prisión preventiva, se enfrentarán

a un condena de prisión o reclusión perpetua.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar