martes 29 de noviembre de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Crimen de Elba Ibáñez

Planteo de casación por "homicidio simple" se tramita en la Corte de Justicia

La querella insistirá en un cambio de calificación por "femicidio". Por este crimen, Lorenzo Antonio "Tito" Quiroga fue condenado a 14 años, por "homicidio simple".

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Recientemente ingresó a la Corte de Justicia de Catamarca el expediente del crimen de Elba Ibáñez. Por su asesinato, Antonio Lorenzo “Tito” Quiroga fue hallado culpable, el pasado 26 de septiembre, por la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación en el delito de “homicidio simple” y, en consecuencia, se le impuso una condena de 14 años de prisión. El fallo fue unánime. No obstante, la querella –representada por los abogados Sebastián Ibáñez y Bruno Jerez-, casó la sentencia.

Oportunamente, en la instancia de alegatos, la querella había considerado que calificación legal contra Quiroga debía ser “homicidio agravado por mediar violencia de género”. En consecuencia, se pidió la pena máxima, prisión perpetua o, en su defecto, 20 años de prisión por “homicidio simple”.

En este contexto, el Código Procesal Penal de Catamarca estipula, en el artículo 457, que el querellante particular podrá impugnar las sentencias mencionadas las sentencias de sobreseimientos confirmadas por el Tribunal de Apelación Penal o dictadas por el Tribunal de juicio o en las sentencias absolutorias, siempre que hubiere requerido la imposición de una pena –artículo 456- como así también en los fallos que pongan fin a la pena o impidan la prosecución de las actuaciones.

El Tribunal que condenó, por unanimidad, a Quiroga estuvo integrado por los jueces Jorge Palacios, Marcelo Soria y Patricia Olmi. El voto de los fundamentos fue elaborado por el juez Soria. Se destacó que el propio Quiroga reconoció haber iniciado y realizado maniobras abortivas a Elba, por pedido de ella misma. “Las lesiones que presentaba Elba fueron producidas por Quiroga, antes del deceso. Esas lesiones son las que le ocasionan su muerte, en circunstancias que le realizaba un aborto a Elba.

En determinado momento comienza a aplicar golpes en su cuerpo, los que producen la muerte. Actuó voluntariamente o por lo menos con representación asentida de su resultado, constituyendo el evento reseñado, un ‘homicidio simple’”, se precisó.

Calificación legal

Quiroga llegó a debate con la imputación de “homicidio simple”. Esta acusación fue sostenida por el fiscal de Cámara Miguel Mauvecín, durante su alegato. A su turno, el querellante Ibáñez había coincidido parcialmente con el representante del Ministerio Público Fiscal. No obstante, hizo propia su valoración. Para el abogado de la querella, la calificación legal contra Quiroga debía ser “homicidio agravado por mediar violencia de género”. En consecuencia pidió la pena máxima, prisión perpetua o, en su defecto, 20 años de prisión, por “homicidio simple”.

Al respecto, en los fundamentos de la condena se advirtió que no cualquier conducta disvaliosa del hombre hacia la mujer se considera como “violencia de género”. Se detalló que debe mediar una relación desigual de poder y para que se materialice, deben darse algunas de las circunstancias. En este caso puntual, no se advirtió una relación desigual de poder. De la prueba obtenida, se observó que entre el acusado y la víctima no existía ni existió una relación de pareja, sí tenían una buena relación y que eran compañeros de trabajo.

Sobre el cambio de calificación que planteó la querella, el Tribunal precisó que no se advirtió ningún acto de violencia previa del imputado hacia Elba. “No existen documentados actos que revelen o demuestren la existencia de violencia estructural y sostenida que desembocan en la acción homicida en contra de la mujer por el hecho de serlo. Tampoco emerge de la prueba incorporada a debate, que haya existido con anterioridad a la fecha del hecho, una relación asimétrica de poder entre el sujeto activo y la víctima. En este orden de ideas, no se advierte en la víctima la inferioridad sobre el varón ni la suerte de dominación de éste sobre aquella. La muerte, se reitera, no se inscribe en un ataque a su condición de mujer, ni en una situación de violencia de género”, se aseguró.

No obstante, se destacó que es cierto que para que se configure la violencia en razón de género, no se exige reiteración de las conductas del varón hacia la mujer. A la vez, se indicó que la violencia en razón de género no requiere necesariamente reiteración de conductas del agresor a la víctima.

“También es cierto que como sostiene el representante de la querella particular, un solo acto de violencia verificado, es suficiente. Sin embargo, ese accionar debe tener determinadas características que permitan, en su caso, el reproche legal que se propicia. Sobre el particular, no se advierte en el accionar de Quiroga que su conducta en el momento del hecho ponga de manifiesto o revele una relación asimétrica de poder. Asimismo la situación de desigualdad en casos de violencia de género, que permite aplicar la agravante ‘por mediar violencia de género’, debe estar descripta en la base fáctica intimada”, se remarcó.

Te Puede Interesar