Las comisiones de la verdad son organizaciones concebidas para recolectar testimonios que permitan echar luz sobre determinados hechos de alcance colectivo. Abordan temas sobre los que la información, por diversos motivos, es escasa. Las comisiones tienen carácter excepcional y la información recabada tiene valor para construir pruebas que permitan alcanzar condenas en causas judiciales.
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Una comisión de la verdad para los abusos
En Argentina el antecedente más valioso es el de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) con el fin de investigar los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura cívico-militar que asoló al país entre 1976 y 1983. Los integrantes de esta comisión recorrieron la Argentina durante más de nueves meses y lograron recolectar información que permitió reconstruir los hechos y servir de insumo para el juicio a las Juntas Militares.
En la actualidad está tomando forma la idea de conformar una comisión de la verdad para recoger datos sobre los abusos contra las infancias. Hay una experiencia internacional como antecedente: la comisión que funcionó en Liberia entre 2006 y 2009 y que investigó aberrantes crímenes sexuales. Luego se crearon comisiones similares en Australia y más de una decena de países europeos. En el caso de los temas de abusos que tienen como víctimas a niñas, niños y adolescentes, la dificultad para acceder a los testimonios es fácil de entender: se trata de un tipo de violencia invisibilizada y en algunos casos hasta naturalizada. Y los que la sufren suelen tener miedo y vergüenza de hacerla pública.
Sonia Almada, psicoanalista; magíster en Violencias contra la Mujer y el Niño (Unesco); y presidenta de Aralma, asociación civil que trabaja contra las violencias, explicó en una columna publicada por la agencia Télam sus razones para conformar una comisión de este tipo: “La deuda con las y los sobrevivientes de abuso sexual infantil es enorme. Las estadísticas son fragmentarias e insuficientes y no revelan la magnitud de un doloroso problema que debe atenderse de manera urgente. Por todo ello, una comisión de la verdad en Argentina sería una herramienta fundamental para investigar este tipo de crimen. Al mismo tiempo, se lograría escuchar y acompañar el sufrimiento de las y los sobrevivientes, quienes la mayoría de las veces se enfrentan con el escepticismo, la estigmatización, la falta de justicia y hasta rechazo social. Las comisiones ofrecen un espacio seguro y confidencial en el que narrar experiencias traumatizantes”.
Las comisiones de la verdad en materia de abusos en la infancia ofrecen, además de la información recabada, recomendaciones dirigidas al diseño de medidas para aliviar el impacto de abusos sexuales en el pasado, lo que incluye planes de reparación, disculpas oficiales, reformas legislativas para ampliar o eliminar plazos de prescripción, y asesoramiento y ayuda psicológica, entre otras. Y, además, una serie de medidas preventivas como campañas de concientización, formación en protección infantil para los agentes que trabajan instituciones con niñas, niños y adolescentes, y, fundamentalmente, reformas legislativas para hacer obligatorio que se denuncien los abusos ocurridos en todos los ámbitos.n