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Editorial

Revitalización necesaria

19 de agosto de 2024 - 00:15

La recuperación de las lenguas indígenas es también la revitalización de la cultura local y la revaloración de la historia de los pueblos originarios que desde hace miles de año habitan el actual territorio de la Argentina. De modo que debe celebrarse la iniciativa del Centro Universitario de Idiomas de lanzar nuevamente el Mapa de Lenguas Indígenas.

Muchas de las palabras que se usan en nuestro país de un modo cotidiano son palabras indígenas. La mencionada iniciativa tiene como propósito confeccionar un registro lo más completo posible de los idiomas de los que surgieron originalmente. Según el trabajo del Centro Universitario de Idiomas, que analizó datos recolectados durante el último censo de población, concretado en 2022, en Argentina hay más de 48 pueblos indígenas y 40 idiomas, de los cuales 13 tienen hablantes activos, 10 están en proceso de revitalización, 8 registran hablantes o entendedores de la lengua y 9 no registran hablantes en la actualidad. Nuestra nación es, claramente, una nación plurilingüe.

El censo de hace dos años incluyó por primera vez la consulta a los habitantes de la Argentina respecto de si se reconocía como perteneciente o descendiente de un pueblo indígena y si hablaba o entendía la lengua de su pueblo. El resultado fue que el 29,3 por ciento de la población que se reconoció indígena o descendiente de pueblos originarios” (más de un millón trescientas mil personas) respondió que hablaba o entendía la lengua de su comunidad originaria.

En Catamarca, según el Mapa de Lenguas Indígenas, hay pobladores que se reconocen del pueblo Diaguita y hablantes del kakán, que es una lengua en revitalización; otros del pueblo Quechua, Kolla y Kolla Atacameño –que hablan el quechua- y finalmente de los pueblos Atacama/Lican Antay y Ocloya, cuya lengua es el kunza, también en revitalización.

Los procesos de revitalización son asumidos por los propios hablantes, personas de mayor edad que enseñan las lenguas y jóvenes que las aprenden, pero también son alentadas e impulsadas externamente por organizaciones vinculadas a la cultura de los pueblos originarios. El aporte del Mapa es fundamental para adaptar las lenguas indígenas a símbolos del español y para sistematizar el idioma. Existen personas capacitadas en algunas de las lenguas para empezar a ser sus replicadores. Es decir, para capacitar a su vez a personas que se reconocen de determinada comunidad pero que no hablan la lengua o la hablan muy limitadamente.

Muy beneficioso sería incluir el aprendizaje de las lenguas indígenas en el sistema educativo, no solamente para que se nutran de ella los niños, niñas y adolescentes de las comunidades originarias, sino también los alumnos que, aunque no provengan de esas comunidades, vivan en territorios donde existen hablantes. La revitalización de estas antiguas pero aún vigentes lenguas es un aporte necesario para la recuperación de las culturas autóctonas, permanentemente en riesgo de desaparecer.n

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