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Cara y cruz

Quintelismo catucho

22 de octubre de 2024 - 03:00

Sobre el filo del cierre de las listas, el Gobierno provincial decidió meterse en la interna del PJ Nacional, con una ficha por Ricardo Quintela: Jorge Exequiel Moreno ocupa el sexto lugar como candidato a consejero titular del partido en la lista “¡Federales! Un grito de corazón”. Se trata del presidente del Colegio de Abogados local, pero sobre todo del hijo del titular del Tribunal de Cuentas y ex ministro de Gobierno Jorge Manuel Moreno, sobre cuyos vínculos con el justicialismo no hace falta abundar.

Si bien el puesto no tiene mucha visibilidad, completa su significado político en el marco de la interna provincial.

La senadora nacional Lucía Corpacci, que va como candidata a vicepresidenta segunda en la lista encabezada por Cristina Fernández de Kirchner, extremó la tensión con el Gobierno hace un par de semanas con fuertes críticas a la ausencia de la diputada nacional Fernanda Ávila en la sesión donde se mantuvo el veto de Javier Milei a la ley de financiamiento educativo y la reproducción de las acusaciones de transfuguismo político que dedicó CFK a los gobernadores Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, entre otros.

La inclusión de una figura nítidamente vinculada al Gobierno en la nómina de Quintela apunta a partir la cancha en un punto muy específico: neutralizar el alcance de las operaciones de corpaccismo que, aprovechando que Corpacci es la presidenta del partido a nivel provincial, utiliza el sello del PJ como una especie de sucursal del Instituto Patria que propala pronunciamientos institucionales inconsultos: respaldo a la candidatura a presidir del PJ Nacional de Cristina, repudio a Fernanda Ávila –cuyo padre murió pocas horas después del plenario en el que estuvo ausente-, usina de los cuestionamientos de CFK a los mandatarios.

Por lo pronto, que Moreno hijo juegue con Quintela deja expuesta una falacia: no fue el PJ, sino el “corpaccismo” el que respaldó la postulación de CFK. No un partido, sino una facción del partido, que no es lo mismo. En el PJ local hay cristinistas y no cristinistas, la confrontación nacional tiene su traducción provinciana.

Jalil, Corpacci y el intendente capitalino Gustavo Saadi estuvieron juntos en la peña por el Día de la Lealtad, en una foto que apuntaba a distender el clima luego de que Corpacci contribuyera en su cuenta de “X” a desparramar el ácido de CFK contra los gobernadores que no se le someten.

El discreto lugar que ocupa Exequiel Moreno en la lista de Quintela obedece a que al Gobierno no le interesa alimentar una escalada con Corpacci, pero tampoco está dispuesto a que el PJ se afiance como instrumento de las ofensivas cristinistas que lo tienen como blanco y agente de infiltración de las controversias metropolitanas en territorio provincial.

En este sentido, el criterio mayoritario en la dirigencia de mayor peso dentro del oficialismo es impedir que CFK pretenda digitar las listas el año que viene. La idea es confeccionar la oferta nacional y provincial en función de los intereses y la representación provincial.

El respaldo del gobernador bonaerense Axel Kicillof es clave para Quintela, pero el riojano ha conseguido reunir apoyos interesantes en todo el país. La incorporación de Moreno hijo en su lista muestra que también en Catamarca.

La interna CFK-Quintela entró, de todas maneras, en terrenos inciertos. Hay dudas de que llegue en efecto a las urnas, pero en cualquier caso su solo planteo marca el retroceso del liderazgo de la exvicepresidenta.

Ayer su sumó otro ingrediente al respecto. Los apoderados cristinistas objetaron ante la Junta Electoral partidaria la nómina del riojano, con el argumento de que está incompleta y que varios de sus candidatos no están identificados con sus respectivos DNI.

Quién iba a imaginarlo: la infalible Cristina echa mano a camándulas leguleyas para obstaculizar las pretensiones de un gobernador de provincia.

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